Personajes
- LA IGLESIA
- LA HEREJÍA
- LA GENTILIDAD
- LA SECTA DE MAHOMA
- EL ATREVIMIENTO
- LA DISCORDIA
- LA FE
- EL JUDAÍSMO
- UN NIÑO
- MÚSICOS
- ACOMPAÑAMIENTO
Tocan cajas, y sale la Gentilidad
GENTILIDAD
Pues mi ejército marcha
con el bochorno el julio, y con la escarcha
el enero nevado,
suspenda el curso en este ameno prado,
alivie su fatiga,
que aquí han de ser los pactos de la Liga.
Tocan, y sale la Secta de Mahoma
SECTA
Ya que en la Libia ardiente
resplandece la luna de mi frente,
esa estéril arena
sea campaña de escuadrones llena.
Pienso que vengo tarde,
Gentilidad ilustre, ¡Alá te guarde!
GENTILIDAD
Al Imperio de Roma
llegue feliz la Secta de Mahoma,
los dioses inmortales
en mármoles escriban tus anales.
Tocan, y sale el Judaísmo
JUDAÍSMO
Queden en Palestina
los escuadrones de mi ley divina.
Dilate vuestra suerte,
el Dios de los ejércitos, Dios fuerte.
GENTILIDAD
Cuando a tu rey deseas,
¡oh Judaísmo!, bienvenido seas.
JUDAÍSMO
Concertemos la Liga
contra la Iglesia, que es nuestra enemiga;
su monarquía sube
y se opone a mis rayos como nube;
su poder deshagamos,
sitiémosla los tres.
SECTA
De flor y ramos
teja guirnaldas Flora,
que ciñan nuestra frente vencedora.
GENTILIDAD
Razón será que os diga
lo que habemos de hacer en esta Liga.
Esta Iglesia, esta monarca
que de estrellas se corona,
y naciendo en Palestina
se ha propagado hasta Roma;
esta torre de David,
este alcázar que en custodia
dice que el cielo la tiene,
cuando de su Dios blasona;
ésta que ciudad se llama
y Jerusalén se nombra,
cuyo fundamento y basa
son pescadores que en conchas
de la mar barcos y redes
trataron sólo hasta ahora.
Ésta, pues, se nos opone
diciendo que yerran todas,
cuantas naciones a un Dios
crucificado no adoran.
al Judaísmo
De ti dice que tus leyes
pasaron ya como sombras,
a la Secta
y de ti que como bestia
la santa verdad ignoras,
de mí dice que son barro,
metales y piedras toscas,
cuantos dioses adoré
en estatuas luminosas.
Bien recibiera por dios
al que ella por Dios pregona,
porque el tener a un dios más
fuera de importancia poca
a quien tiene treinta mil,
que en holocaustos adora
la deidad de Marte y Venus,
de Júpiter y Belona.
Fuerza ha de ser perseguirla:
armas tenéis poderosas,
tú en Asia, en África tú,
como yo solo en Europa.
Unamos nuestro poder,
sitio a esta torre se ponga,
cerquemos a esa ciudad
que militante se nombra;
no la dejemos echar
raíces en la frondosa
playa del mundo, antes bien
marchitemos esa rosa,
eclipsemos esa estrella;
llore, pues se llama Aurora,
nade en sangre, pues es nave;
si dice que una paloma
la ilumina, el mismo fénix
a su resplandor se oponga;
si se llama fuente clara,
que se desagüe y no corra;
si dice que es alhelí,
tiña en púrpura sus hojas
y, como Venus nacida
de las espumas y conchas,
se dé color a sí misma
vistiendo su sangre propia.
Católica se ha llamado,
bien este nombre la importa,
si es su luz universal
enemiga de las otras.
Por tres partes la cerquemos
con máquinas belicosas,
no queden tiros de bronce,
parrillas abrasadoras,
garfios, ruedas de navajas,
calabozos y mazmorras
que no flechen contra ella
sus tormentos y congoja.
Sepa su querido esposo
que nuestras espadas cortan,
si no es que naciendo fuese
hidra que llaman gloriosa,
linaje que en los Elíseos
inmortal descanso goza,
y en eterna primavera
estos mis dioses y diosas.
a la Secta
Te niega el paraíso
de ese profeta Mahoma,
y aunque a un solo Dios confiesas,
te desprecia y te provoca.
al Judaísmo
Si a ti te dice que fuiste
pueblo de tu Dios con honra
y ya la perdiste dando
a tu Dios muerte afrentosa;
si te llama pueblo ingrato
y se precia que ella sola
es la puerta de los cielos,
cuya fábrica preciosa,
de que dijo Salomón,
que de amatistas hermosas
entapiza sus umbrales
y sus mármoles adorna,
¿cómo de glorias tan altas
furioso no la despojas?
Ea, amigos, coronemos
de laurel nuestras victorias,
venguemos nuestras injurias
con potencia religiosa.
El sitio no se levante
de esos campos, de esas rocas,
hasta vencer y extinguir
esa cumbre generosa,
ese sol indeficiente
(según oí de su boca),
esa palma coronada,
esa Sión que la esposa
de su mismo Dios se dice,
esa que en humilde pompa
nuestra majestad desprecia
y nuestro poder apoca.
Si es el arca de Noé,
¿cómo, amigos, no zozobra
en piélagos de su sangre
combatida de las olas?
JUDAÍSMO
Démonos los tres las manos,
que es uso y es ceremonia
para validar los pactos.
GENTILIDAD
Bien has dicho. Toma.
SECTA
Toma.
Danse las manos
JUDAÍSMO
Juremos de estar conformes.
GENTILIDAD
Con palabras y con obras
seremos contra la Iglesia
dioses que rayos abortan.
Yo por la laguna Estigia
he de jurar, que es la cosa
más sagrada y más tremenda
en mis religiones todas.
SECTA
Y yo por el paraíso
lleno de flores y aromas
que mi profeta promete
a su gente más devota.
JUDAÍSMO
Yo por el dios de Israel
y la vara milagrosa,
que en el arca se venera
de quien Egipto se asombra.
La Herejía en lo alto
HEREJÍA
¡Ah, del real de la Liga!
GENTILIDAD
¿Quién nos llama?
HEREJÍA
Una persona
que allá se quiere pasar
con vosotros.
GENTILIDAD
¡En buen hora!
HEREJÍA
El silencio de la noche
y oscuridad tenebrosa
ha de hacer en la salida
que no me sientan las postas.
GENTILIDAD
¿Quién es aqueste que quiere
con voz y cara traidora
ser hoy rebelde en su patria?
SECTA
Si él avisa, si él informa
de alguna puerta secreta,
de alguna muralla rota
y de algún ardid de guerra,
cierta está nuestra victoria.
Sale la Herejía
HEREJÍA
¡Oh, príncipes generosos,
socorro os prometo dar,
que soy quien puede manchar
esos záfiros hermosos!
Yo me llamo la Herejía,
mi soberbia es un abismo;
por la puerta del Bautismo
entré en la ciudad un día;
hijo fui suyo, mas hoy
tanto su luz aborrezco,
que el mismo infierno parezco
y un Etna encendido soy.
GENTILIDAD
¿Qué intentas por más vengarte?
HEREJÍA
Deciros cómo podéis
entrar los muros que veis
levantando el estandarte
de la liga en ellos.
GENTILIDAD
Di.
HEREJÍA
En cualquier fuerza sitiada,
como se estorbe la entrada
del sustento, siempre vi
que está cierto el rendimiento;
este aquí su efecto tiene,
porque de fuera le viene
a esta ciudad el sustento:
pan y vino en el altar
es su comida, y bebida,
es su alimento, y su vida,
es su divino manjar;
como aquesto le quitemos,
su perdición cierta tiene.
JUDAÍSMO
Si de los cielos le viene
(según dice), mal podemos
estorbarla.
HEREJÍA
Si negamos
que las especies están,
en su vino y en su pan,
distintas; y si afirmamos
que no se ha dado en manjar
Dios jamás; ni se concede
que a un mismo tiempo estar puede
en el Impíreo y altar,
claro está que le quitamos
el sustento y la vencemos,
como este pan le ganemos,
de sus misterios triunfamos.
GENTILIDAD
Eso imposible no ha sido
para mí que no le adoro:
Júpiter en lluvia de oro
una vez se ha convertido,
¿qué mucho que en sí convierta
Dios ese pan?
JUDAÍSMO
Para mí,
si humanado le creyera,
difícil eso no fuera:
convertida en hombre vi
la tierra, en una serpiente
un ángel vi convertido,
y purpúrea sangre ha sido
del gran Nilo la corriente,
el rocío vi en maná,
el aire en pájaros vi.
SECTA
Ni eso fuera para mí
cosa imposible en Alá,
que sí es Dios omnipotente,
bien pudiera hacerlo; mas
si por misterio no das
que esa es causa suficiente,
y así con riesgos precisos,
y atento de lo que pasa,
tú –como ladrón de casa–
nos darás varios avisos.
HEREJÍA
Noches de verano son,
todo el céfiro lo baña,
gocemos de la campaña
en buena conversación.
GENTILIDAD
Bien ha dicho, pues tenemos
todos nuestras fuerzas juntas,
¡vaya de varias preguntas!
SECTA
Sentémonos, pues.
HEREJÍA
Sentemos.
Siéntanse y se descubre en lo alto sentada la Iglesia en un trono y la Fe a sus pies
IGLESIA
Buen oído tienes, Fe,
escucha lo que se dice
en este campo infelice.
FE
Si importa, responderé.
IGLESIA
No te descubras del todo,
porque no piensen que es miedo.
FE
Sin que me conozcan puedo
respondelles, oye el modo.
GENTILIDAD
En la Iglesia, ¿qué tendrán
que toda la gente encima
de ese castillo se anima
como templo del dios Pan?
FE
Pan.
GENTILIDAD
Eco parece que hay.
HEREJÍA
El aura sutil que corre
al cóncavo de esa torre
lleva la voz y la tray.
GENTILIDAD
Si dura el sitio, imagino
y aun puedo cierto decir,
¿qué licor le ha de venir
desde el Olimpo divino?
FE
Vino.
SECTA
Y cuando tengan comida,
no se podrán escapar,
¿qué aliento les puede dar
la comida y la bebida?
FE
Vida.
JUDAÍSMO
Pues, aunque sus venas sangre
y haga vino, ¿qué ha de hacer
para que nuestro poder
no la venza y la desangre?
FE
Sangre.
GENTILIDAD
¿Cuál es aquel que sin Dios
tiene mayor ceguedad
y no estima la humildad
del bajo y humilde? ¿Vos?
FE
Vos.
SECTA
¿Quién será quien ignoró
cuánto en este mundo cabe,
qué por éste entiende, y sabe
cuanto se dijo y oyó?
FE
Yo.
SECTA
De Mahoma lo entendí
que la ciencia resplandece,
pero el eco me parece
que lo toma para sí.
FE
Sí.
HEREJÍA
Si hubiera una ley de haber
en el mundo solamente,
¿cuál fuere más conveniente?
SECTA
Claro está que habrá de ser
mi Alcorán, que está estimada
su doctrina en la ley mía
y así sé lo que valdría
lectura tan celebrada.
FE
Nada.
SECTA
Si alguien respondiera, yo
pusiera a esa torre fuego,
pero el eco es mudo y ciego:
quien no vio, no me agravió.
FE
Vio.
GENTILIDAD
El libro en que todo se halla
es Cicerón De natura
donde es tanta la dulzura
que él solo supo buscalla.
FE
Calla.
JUDAÍSMO
El libro más principal
y de mayor fundamento
es el que contiene dentro
lección solemne y pascual.
FE
¿Cuál?
JUDAÍSMO
Eco, si explicarlo debo,
Testamento Viejo digo,
y está en él la ley que sigo;
no tengo nada en el Nuevo.
FE
Nuevo.
HEREJÍA
Los escritos convenientes
de los sagrados doctores,
porque éstos producen flores
como de varias simientes.
FE
Mientes.
HEREJÍA
Pienso que nos han sentido,
eco natural no fue.
GENTILIDAD
¿Quién pudo oírnos?
Levántanse
HEREJÍA
Fe,
que es mujer de grande oído.
GENTILIDAD
Pues a mi tienda os venid
para que en ella se trate
de dar el primer combate
a esa torre de David.
Yo por la parte de oriente,
tú, del austro o mediodía,
rompe, y tú con la Herejía
por el norte y el poniente,
que los cuatro vientos son
los que nos darán el paso:
el levante y el ocaso,
el austro y el aquilón.
Vanse los cuatro
IGLESIA
Fe santa, aunque estoy sitiada,
envidiada y perseguida,
no puede estar escondida
mi luz eterna y sagrada.
Ciudad soy edificada
sobre la cumbre de un monte
con dilatado horizonte;
en vano a ofenderme llegan
enemigos que navegan
los abismos de Aqueronte.
Como soy bajel sagrado
que en sangre el Aquilón tray,
mientras más mártires hay,
con más fondo mejor nado;
no hay en mí ningún forzado,
con voluntad verdadera
cada navegante espera
dulce premio a ley süave,
por eso me llaman nave
y no me llaman galera.
Nave soy con perfección:
valor de mi Esposo cobro,
no peligro, aunque zozobro;
Pedro gobierna el timón,
virtudes las jarcias son,
velas y entenas levanto
sin recelo y sin espanto,
y por campañas de nieve
el céfiro que las mueve
es el Espíritu Santo;
el Judaísmo en Levante
me ha muerto, con ojos ciegos,
un Esteban y dos Diegos,
astros de luz militante.
Levántanse y bajan.
FE
Señora, ¿quieres que cante?
IGLESIA
Sí, ya mis enemigos saben
que no hay fuerzas que me acaben,
aunque parezcan valientes.
FE
Canta)
Alaben a Dios las gentes,
todos los pueblos le alaben.
IGLESIA
Yo me quiero propagar,
Fe, mi alférez has de ser,
la campaña he de correr;
bien puedes enarbolar
la bandera singular.
Haz aquí cuerpo de guardia.
FE
La muerte no me acobarda,
donde mandares, iré.
IGLESIA
Centinela has de ser, Fe,
tu diligencia es gallarda,
ronda bien mi fortaleza:
el que no llegue contigo,
ya sabes que es mi enemigo.
FE
Romperele la cabeza,
desde hoy mi valor empieza,
no hay peligro que me asombre.
Dame el nombre.
IGLESIA
Sea el nombre:
Dios trino y uno, humanado
el Hijo y sacramentado
para el consuelo del hombre.
FE
¿Todo ese nombre ha de dar
quien por aquí ha de subir?
IGLESIA
O dar el nombre o morir:
bien le puedes avisar.
Vase la Iglesia y paséase la Fe haciendo posta con un arcabuz y canta
FE
Esta noche me cupo la posta,
enemigos hay en la costa;
ruego a mi Dios que yo esté despierta:
alerta, alerta, alerta.
UNO
Canta dentro
Centinela, centinela,
no dirás que no te aviso,
que del real de la Iglesia
un traidor había salido;
llamábase la Herejía,
ignorante, aunque maligno.
FE
Canta
Tengo yo armas de fuego
contra ese fiero enemigo.
Salen los cuatro
HEREJÍA
La noche en silencio está,
madre de descuidos es;
si entráis conmigo los tres,
grande victoria será.
MÚSICA
Dentro
«Vela, vela, vela,
vela, centinela, vela
cuidado, alerta, alerta,
que el enemigo llega ya a la puerta
alerta, alerta, alerta».
FE
Ruego a mi Dios que yo esté despierta.
GENTILIDAD
Llegar a la deshilada,
uno a uno, es acertado;
quiero llegar embozado
a ver si está descuidada
la posta.
FE
¿Quién va? ¿Quién es?
GENTILIDAD
Amigos.
FE
¿Qué amigos?
GENTILIDAD
Soy
de los vuestros y a entrar voy.
FE
Mientras el nombre no des,
llegar no puedes: ¿quién vive?
GENTILIDAD
¿Quién? Los dioses eminentes.
FE
Aquí no hay dioses, tú mientes.
Para morir te apercibe,
si llegas acá, que un Dios
confesamos solamente.
GENTILIDAD
Su vigilancia es valiente,
probad la suerte los dos.
SECTA
Yo que confieso un Alá,
Alá grande, allá he de ir,
he de llegar y subir.
MÚSICA
Dentro
«Vela, vela, [vela,
vela, centinela, vela
cuidado, alerta, alerta,
que el enemigo llega a la puerta
alerta, alerta, alerta».]
FE
¿Quién es? ¿Qué gente? ¿Quién va?
SECTA
Amigo.
FE
El nombre se espera.
¿Quién vive?
SECTA
Dios que es divino.
FE
¿De qué modo es uno y trino?
SECTA
No es uno y trino.
FE
Pues muera,
si más se acerca.
SECTA
La posta
es cuidadosa y valiente,
conociome brevemente.
La puerta vi, y es angosta;
más ancha y más dilatada
es la puerta de mi Secta.
MÚSICA
Dentro
«Vela, vela, [vela,
vela, centinela, vela
cuidado, alerta, alerta,
que el enemigo llega a la puerta
alerta, alerta, alerta».]
JUDAÍSMO
Yo llego y la luz perfecta
de mi ley a Moisés dada
vaya en mi amparo.
FE
¿Quién es?
¿Quién vive?
JUDAÍSMO
Dios que es mi amparo.
FE
¿Trino y uno?
JUDAÍSMO
Sí, aunque claro
no me lo dijo Moisés.
FE
Parece de mi rebaño.
Prosiga, pues, dé más nombre.
¿Quién vive?
JUDAÍSMO
Dios.
FE
¿Dios y hombre?
JUDAÍSMO
Eso, no.
FE
¡Soldado extraño!,
no es de mi gremio. Huya luego,
desampare este lugar,
si no es que pretenda entrar
por esta boca de fuego.
MÚSICA
Dentro
«Vela, vela, [vela,
vela, centinela, vela
cuidado, alerta, alerta,
que el enemigo llega a la puerta
alerta, alerta, alerta».]
HEREJÍA
De casa soy, yo entraré,
a ganar la puerta voy
para dárosla, aunque hoy
es mi enemiga la Fe.
FE
¿Quién es?
HEREJÍA
Yo soy.
FE
¿Quién?
HEREJÍA
Yo mismo,
un soldado vuestro es,
¿qué me preguntas, si ves
las señales del Bautismo?
FE
Eso no basta, dé el nombre.
HEREJÍA
Dios, trino y uno, humanado.
FE
¿Y vive sacramentado
ese Dios que es Dios y Hombre?
HEREJÍA
Digo que no, no.
FE
El traidor
que se salió de mi real
es sin duda: desleal
(aquí importe mi rigor),
huye, bárbaro, de aquí;
pues no me dices quién vive,
o a la muerte te apercibe,
¡que al hereje mato así!
Dispara
HEREJÍA
A retirar, retirar
porque la posta ha avisado.
MÚSICA
Dentro
«Vela, vela, vela,
vela, centinela, vela
cuidado, alerta, alerta,
que el enemigo llega a la puerta
alerta, alerta, alerta».
GENTILIDAD
Por el imperio sagrado
que su luz he de eclipsar.
Vanse los cuatro y sale la Iglesia
IGLESIA
¿Qué ha sucedido, Fe mía?,
¿peligro no habrá contigo?
FE
Que al torpe, ciego enemigo
se ha pasado la Herejía;
el arcabuz disparé
para que me tema luego,
sabiendo que tiene fuego
el tribunal de la Fe.
Descomulga, arroja, corta
con tu poderoso brazo
el cancerado pedazo,
que esto a todo el cuerpo importa;
muestra, Iglesia, tu rigor,
si cuatro enemigos tienes,
ciñan coronas tus sienes
de justicia y resplandor.
IGLESIA
Yo, como madre piadosa,
buscaré, aunque perseguida,
aquella oveja perdida
que manchó la piel hermosa.
¡Oh, tú, que purpúrea rosa
en el cristal te miraste
del Bautismo que tomaste
y ya te miras abrojos;
si son perlas de mis ojos
las lágrimas que sacaste!
Vuelve a beber mi rocío;
vuelve, oveja, a mi redil;
espina, vuelve a tu abril;
corriente, vuelve a tu río;
seca mies, vuelve a tu estío;
vuelve, amante, a mis abrazos;
hijo, vuelve a mis regazos;
halcón, vuelve a mi señuelo;
estrella, vuelve a mi cielo;
amigo, vuelve a mis brazos.
Dulces preceptos te di,
que mis leyes son süaves;
venir a mi pecho sabes.
¿Por qué te alejas de mí?,
¿en qué, amigo, te ofendí?;
ni te traté con rigor,
ni te he perdido el amor:
vuelve, vuelve, sabio y diestro,
a la voz de tu maestro
y al silbo de tu Pastor.
FE
En vano tu amor porfía.
IGLESIA
Lleguen mis músicos, lleguen,
insten, llamen, pidan, rueguen
con acento y armonía.
MÚSICA
Deja, soberbia Herejía,
camino que errado fue,
que si prosigues yo sé
que fabricas tu tormento,
y aplica el entendimiento
a lo que dice la Fe.
Sale la Herejía
HEREJÍA
Siempre tu porfía es vana,
¿qué me llamas?, ¿qué me quieres?,
porque si blasonas que eres
la católica y romana,
no he de volver a tu gremio:
mi libre dictamen sigo,
no me espanta tu castigo,
ni me regala tu premio;
no alcanzo, ni comprehendo
tus grandes dificultades;
en vano me persüades,
que tus misterios no entiendo.
IGLESIA
El católico felice,
que amor celestial posee,
cierra los ojos y cree,
cuanto la Iglesia le dice,
¿cómo entendimiento humano
ha de penetrar
el misterio del altar,
si es divino y soberano?
HEREJÍA
Ese misterio me quita
la voluntad, no le nombres,
¡que puedan míseros hombres
comer sustancia infinita!
Blasfemias mi voz aborte,
ya el respeto te perdí
y he de navegar sin ti
por los piélagos del norte.
Di que en tus preceptos hago
lo que pudieran hacer
en el cielo Lucifer,
y en la tierra Simón Mago;
que soy serpiente, que giro
las esferas de alabastro,
que escamas negras arrastro
y que tósigo respiro;
di que mi vivir es ancho,
que de mis ciencias presumo
y que exhalo golfos de humo
con que las estrellas mancho;
di cuanto prevengo y digo:
que tú verás mi furor,
porque siempre es el peor
el doméstico enemigo.
IGLESIA
Bien acordarte pudieras,
torpe de blasfemo error,
cuando el Lucero, tu autor,
rodó por las once esferas
y los ángeles infieles
cayeron como rubíes,
como estrellas carmesíes
y deshojados claveles;
tantos, en fin, sin sosiego
cayeron en tiempo breve,
que fueran copos de nieve
a no ser chispas de fuego.
¿No adviertes, di, la ignorancia
del otro mago hechicero
que fue el hereje primero
en la aurora de mi infancia?
¿Acuérdaste cuando quiso
con fuerzas mayores éste
ser mi pájaro celeste
que volaba al paraíso
y ya, cuando a mi pesar,
dejaba atrás elementos
hecho un delfín de los vientos,
hecho un águila del mar,
volviendo plumas los brazos
por esa vaga región,
a la voz de otro Simón
vino al suelo hecho pedazos?
¿Qué fin pretendes tener,
si tus inventores mismos
se ven penetrar abismos
sin volar y sin correr?
HEREJÍA
Toca al arma ya.
Vase la Herejía y sale la Gentilidad y pelea con la Iglesia, y ella se va retirando
GENTILIDAD
Yo intento
sin vuestra ayuda embestir,
y solo yo he de teñir
de su sangre el firmamento,
mientras su luz soberana
mis manos bárbaras borran,
ríos de púrpura corran,
montes se empinen de grana;
a ese bello rosicler
los rayos he de eclipsar.
Pelean
IGLESIA
Bien me puedes retirar,
pero no me has de vencer.
GENTILIDAD
Cortará el acero mío
las azucenas más santas
de las vírgenes gargantas,
que soy un ardiente estío.
Vanse peleando y sale la Secta
SECTA
Sin favor de mis alfanjes
piélagos de sangre van
desde el Ródano al Jordán,
y desde el Tíber al Ganges;
esta vez queda extinguida
su hermosura y claridad,
la fiera Gentilidad
le va quitando la vida.
Sale el Judaísmo
JUDAÍSMO
¡Gran Dios, sumo Adonaí,
produzcan hoy mis deseos
escuadras de filisteos
como en Palestina vi!
SECTA
Temo que es de eterna vida,
por eso la llaman alma,
y será como la palma
que crece más oprimida.
Sale la Gentilidad retirándose de la Iglesia
GENTILIDAD
¿Quién eres, Palas cristiana,
que si te quiero extinguir
no es posible sin morir
la naturaleza humana?
Propagación soberana
tienes en guerras y paces,
diversos vislumbros haces
si cual relámpago giras
y cuando pienso que expiras,
como otro Fénix renaces;
quien te maltrata y detiene
te vuelve en nardo cuajado,
que mientras más maltratado,
aromático olor tiene
que el olfato a gustar viene,
y eres la puerta cerrada
de la celestial morada,
y así cuantos solicitan
tu fin, mientras más te quitan,
haces más ancha tu entrada.
Treinta y cinco generales
te ha muerto mi brazo fiero
desde Pedro, que el primero
fue caudillo de tus reales.
Mucho puedes, mucho vales;
eres hidra, eres portento,
la imagen del firmamento
es tu dichoso retrato,
pues por uno que te mato,
nacen de tu sangre ciento.
La espada se me ha quebrado,
vencerte difícil es:
mi laurel pongo a tus pies,
de matar estoy cansado,
y yo a tus plantas postrado
ser de tu gremio pretendo,
que todos vienen huyendo
y ejecutando el poder,
tú sola sabes vencer
anhelando y padeciendo.
IGLESIA
Paces, y no treguas son,
en mi gremio te recibo,
con mi brazo te apercibo;
en mi católica unión
la idólatra religión
trueca a mi luz celestial,
y pues el laurel mortal
me rinde su fortaleza,
yo te pondré en tu cabeza
mi guirnalda de cristal.
Vase
SECTA
¡Que se rindiese arrogante!,
digámosle oprobios.
JUDAÍSMO
Vaya
de ignominias y de «vaya».
HEREJÍA
¿Dónde está Venus brillante?
SECTA
¿Dónde Júpiter tonante?
JUDAÍSMO
Treinta mil dioses tuviste
y ya por uno los diste,
mira que poco valían.
HEREJÍA
Dioses de burla serían.
SECTA
Lindo religioso fuiste.
JUDAÍSMO
¿Qué ha de hacer quien ha adorado
en Egipto ajos y puerros,
y en Fenicia adoró perros?
SECTA
Deidad al espino ha dado
en Arabia.
JUDAÍSMO
Un sapo hinchado
adoraba en la ribera
del Ganges.
HEREJÍA
Lindo dios era.
SECTA
¿Dónde queda Apolo el rojo?
JUDAÍSMO
¿Dónde está el herrero cojo?
HEREJÍA
¿Dónde Venus, la ramera?
SECTA
No hace de nosotros caso,
de modesto y de corrido
respondernos no ha querido.
Vase la Gentilidad
HEREJÍA
Con los dos abriré paso
por estas murallas.
SECTA
Antes
dejaros pienso a los dos,
¡por Alá, que es sumo Dios!
HEREJÍA
¿Qué causas tienes?
SECTA
Bastantes
para nunca ser tu hermano,
pues diciendo Alá, que adoro,
«o buen cristiano, o buen moro,
ni eres moro, ni cristiano».
Vi que a la Iglesia tu Dios
los sacramentos promete:
ella dice que son siete,
y tú dices que son dos;
peor eres que el demonio,
pues así tu lengua miente,
y confiesas solamente
el Bautismo y Matrimonio.
Eres hijo de la Iglesia
y de tu madre has huido,
traidor y alevoso has sido,
¡quédate a solas!
HEREJÍA
¡O pesia!
SECTA
Di blasfemias, que no es
ésta la primera.
HEREJÍA
Yo
la perseguiré, aunque no
tu ayuda y favor me des.
SECTA
También de tu compañía
me quiero apartar.
JUDAÍSMO
¿Por qué?
SECTA
Mi Alcorán confiesa que
fue siempre virgen María,
y quien de virgen nació
y vivió vida perfecta,
si no fue Dios, fue profeta,
y tu saña le mató;
con quien los profetas mata,
no he de tener amistad,
porque no trata verdad
la gente que fue tan ingrata,
pues mil y seiscientos años
vives sin Dios y sin ley,
y sin profeta ni rey,
vagando reinos extraños
sin honor y sin sosiego.
Serás tributario mío,
ríndete a mis pies, judío,
págame tributo luego.
JUDAÍSMO
Mira que el Dios de Israel
te ha de castigar.
SECTA
Yo pienso
que ese Dios es Dios inmenso
y te da esta afrenta él:
en África mi poder
se ha de retirar y digo
que ni amigo ni enemigo
de la Iglesia pienso ser;
por ahora campos secos,
vi floridos y brillantes
de claveles rutilantes,
en Córdoba y en Marruecos
sangre derramé cristiana,
sangre a la Iglesia vertí
y las campañas teñí
de aquella púrpura humana.
Ya me cansé de matar,
libre estoy, pues libre vivo;
anda, serás mi cautivo.
A retirar, retirar.
Vase con el Judaísmo
HEREJÍA
Vete, bárbaro, sin fe,
que yo basto solamente
para manchar esa fuente
que llaman de Siloé.
¡Vive Dios que se han entrado
en mi espíritu legiones
de infernales escuadrones
que me dejan obstinado!
En las provincias del Norte
mi veneno he de sembrar.
¡Oh, quién pudiera pasar
a España y allá en su Corte
exhalar apostasías!
¡Oh, sagrada Inquisición,
rayos tus ministros son
que cortan las fuerzas mías!,
mas si no puedo en España,
pondré en el Septentrión
mi estandarte y mi guión
lleno de veneno y saña.
Sal, Discordia, luego aquí;
Discordia, ven a mis plantas;
dragón soy de diez gargantas
con diademas de rubí.
Sale la Discordia
DISCORDIA
¿Qué me quieres? Que ya ves
que en tu misma religión
tantas las discordias son
que apenas hay dos o tres
en una familia y casa
de vuestra opinión conformes;
yo vengo porque me informes
de lo que agora te pasa.
HEREJÍA
Esta Iglesia que romana
se intitula es mi enemiga
y se ha deshecho la Liga
contra su luz soberana;
yo solo he de perseguilla
con mis manos y mis plumas;
si es bajel, nade en espumas
de humana sangre su quilla.
Siembra, Discordia, cizaña
entre príncipes cristianos,
y temblarán de mis manos
las dos Panonias y España.
Lleva la Ambición contigo,
lleva la Envidia también;
haya guerras, que no es bien
que viva sin enemigo
la Iglesia. Mis pensamientos
son de asombrar esos mares
profanando sus altares
y ultrajando sacramentos.
Si la Casa de Austria fue
hasta aquí su defensora,
dé lágrimas de su Aurora,
vista de luto su fe.
DISCORDIA
Con tu Envidia y Ambición
tu industria pienso ayudar.
Vase
HEREJÍA
¡A fe que se ha de acordar
España de Terlimón!,
¡Ah, herético Atrevimiento!
Sale el Atrevimiento
ATREVIMIENTO
¿Qué me quieres? Aquí estoy.
HEREJÍA
Sigue a la Discordia hoy,
sigue el bélico instrumento,
y entre llantos y querellas,
pues tu furor te embrïaga.
No perdones, mancha, estraga
imágenes y doncellas;
romperás los relicarios
y, con sacrílegas manos,
dando asombro a los cristianos,
las puertas de los sagrarios
abrirás sin miramiento,
y para ultrajalle saca
aquella celestial triaca
a quien llaman Sacramento;
y que no lo sepan antes
los cristianísimos reyes
que con acérrimas leyes
impedirán semejantes
acciones. Ministros míos
hagan obras insolentes
y de cuellos inocentes
produzcan purpúreos ríos.
ATREVIMIENTO
Eres mi jefe y señor,
y así la primera tierra
que entrare la injusta guerra,
conocerás mi furor.
Vase
HEREJÍA
Quiero acechar lo que pasa
en la Iglesia singular.
Va subiendo, y sale la Fe en lo alto
FE
¿Cómo has osado pisar
los umbrales de esta casa?
HEREJÍA
Así mi poder levanto,
soy el segundo Lucero
y poner mi silla quiero
sobre el altar sacrosanto,
a ese solio subiré.
FE
¿Quién sin mi luz ha subido?
HEREJÍA
Eres ciega.
FE
Tengo oído
y eso le basta a la Fe.
HEREJÍA
Yo he de ver para que crea.
FE
Por eso dichosos fueron
los que sin verme creyeron.
HEREJÍA
¿Qué se pierde en que yo vea?
FE
Mi mérito.
HEREJÍA
Si tú fuiste
la que en la Gloria no ha entrado,
dime: ¿de qué has blasonado,
si la faz de Dios no viste?
FE
Con oíllo estoy tan bella,
y si yo jamás la vi,
bástame a mí que sin mí
nadie puede entrar en ella,
¡vuelve a bajar esas gradas!
HEREJÍA
Obstinado he de morir,
que he de entrar y he de subir,
aunque más me persüadas.
FE
Tendrás el fin lastimero,
pues perseveras ingrato
de Arrio, Nestorio y Donato,
Calvino, Ubielt y Lutero.
HEREJÍA
¿Qué fin fue?
FE
Una infame muerte.
HEREJÍA
Pues sin ti pretendo entrar.
FE
Sabrete yo derribar.
HEREJÍA
¿De qué modo?
FE
De esta suerte.
Dale con la cruz y cae rodando
Si imitas a Lucifer
en la soberbia y el modo,
porque le imites en todo:
sabrás rodar y caer.
HEREJÍA
¡Que me trate así una ciega,
que contra el entendimiento
quiere tener fundamento!,
mas ya mi venganza llega.
Salen la Iglesia y la Gentilidad
GENTILIDAD
Iglesia sacrosanta, luz divina,
que te llaman católica y romana,
ciprés de la celeste Palestina,
hermoso rosicler de la mañana;
para ver la crueldad más peregrina
que oyó jamás la religión cristiana,
para escuchar mi voz, tus perlas llora,
pues es tu resplandor mística Aurora.
Cubran funesto luto tus altares,
canten tus coros sus lamentaciones,
a lágrimas, tristezas y pesares
tus católicos ojos no perdones.
Las lágrimas serán tus anchos mares,
los lutos serán sombras y borrones
de la noche feroz, pues la Herejía
eclipsó en Terlimón la luz del día.
A vuelta de las armas y el estruendo
de la trompeta y parche sonoroso
ha entrado profanando y destruyendo
los templos dedicados a tu Esposo.
En sus retablos con ardid horrendo
no quiso perdonar pincel hermoso,
ni cuanto obran en piedra los cinceles
del antiguo Lisipo y gran Apeles.
Con el humo aromático de incienso
profanaron el cielo desleales
ejecutando con furor inmenso
cuanto cabe en tormentos infernales,
y aquel virgen candor, que es el sol excelso
entre astros y signos celestiales,
violaron, que ellas son en esta guerra
las rosas once mil de Inglaterra.
Los bárbaros soldados infelices,
no respetando imagen de escultura,
ni divinos corales ni matices,
si no por devoción a la pintura,
con sacrílegas manos las narices
cortaron a un retrato de luz pura,
imagen de la Virgen sacrosanta
que te sirve de cándida garganta.
A una mísera madre, que escondida
amparaba a un hijuelo y de su pecho
el blanco néctar le produjo vida,
dos agravios apóstatas le han hecho:
su honestidad dejaron deslucida
y al infante arrojaron hasta el techo
y luego le reciben en las puntas
de las espadas bárbaras muy juntas.
Al riguroso caso enorme y grave,
al mayor sacrilegio que se ha oído
y a la horrenda blasfemia que no cabe
en el humano racional sentido,
al desacato horrible que no sabe
declararle el acento enmudecido,
eclipse el sol sus rayos celestiales
y cierren sus orejas los mortales.
Y porque la anatema, por fin, celebres,
de lágrimas los ojos mal enjutos,
el pan, que Dios te dio para que quiebres
la cerviz de los áspides astutos,
echaron entre paja en los pesebres
para que fuese, ¡ay Dios!, manjar de brutos;
decir no puedo más, que tanto agravio
la voz pegada se ha quedado al labio.
HEREJÍA
Si en pesebre se vio recién nacido,
si en un pesebre se nos dio humanado,
maravilla sacrílega no ha sido
que en pesebre esté sacramentado;
y si dices que aquellos que han comido
en culpas ese angélico bocado
de peores que bestias nombre toman,
no es maravilla que hoy brutos lo coman.
IGLESIA
Calla, apóstata vil, calla, blasfemo,
¿cómo tu envidia pérfida se atreve
al cándido maná que adoro y temo?
¿A aquél sagrado círculo de nieve,
racimo de Caleb y pan supremo,
omnipotencia en término tan breve
a aquella esfera blanca de jazmines
que quisieran comella serafines?
Ya parece que escucho las querellas
y las perlas de lágrimas contemplo
de las vírgenes puras como estrellas
y dedicadas al claustro de su templo.
¿Para cuándo guardáis vuestras centellas,
preñadas nubes, para horror y ejemplo,
los senos dando asombros y desmayos
gimiendo truenos y brotando rayos?
¿Para cuándo es, mi Esposo, tu castigo?,
suéltense, pues las infernales furias,
pues no tuve jamás tal enemigo,
ni recibiste tú tales injurias;
no usaron desacato tal contigo,
cuando ordenaste en las celestes curias
contra todos los míseros mortales
romper las cataratas celestiales.
Dulcísimo manjar, panal de vida,
¿cómo a los brutos hoy os han echado?,
miel en la boca del león nacida,
maná en que a Dios se come en un bocado
nunca me he visto yo tan afligida;
aplaquemos a Dios que está enojado,
rompan las voces del humano coro,
acento melancólico y sonoro.
MÚSICA
Hijas de Sión,
llorad este caso,
y el cielo ofendido,
fulmine sus rayos,
y en voz lamentable
cantemos los salmos
y una letanía
a Dios enojado.
UNO
Canta
Que humilles enemigos de tu Iglesia.
TODOS
Te rogamos, audi nos.
UNO
Canta
Que des paz a los príncipes cristianos.
TODOS
Te rogamos, audi nos.
UNO
Canta
Cordero que nos quitas los pecados.
TODOS
Parce nobis, Domine.
Sale el Atrevimiento
ATREVIMIENTO
Huye, soberbia Herejía,
no blasones, arrogante,
porque el César y el Infante
con católica porfía,
como son los defensores
de la Iglesia, los dos vienen
a castigarte y ya tienen
deshechos tus valedores;
apenas queda soldado
de aquellas que en Terlimón
burlaron la religión
que no esté despedazado.
Sale la Discordia
DISCORDIA
Retírate, Apostasía,
porque el cielo llueve furias
para vengar las injurias
del Pan que causa alegría.
A tu gente ha dado peste
y a su intrínseco temor
huyendo va sin valor
de la fábrica celeste,
y los soberbios caballos,
por la facción de sus dueños,
muy furiosos y sin frenos
ira abortan por los campos
y a sus mismos dueños matan;
horror tendrás si los miras,
que parece que las iras
de los cielos se desatan.
HEREJÍA
¡Ah, Iglesia, no puedo más!
aliento cobras y vida,
cuando estás más perseguida,
no has de perderte jamás,
pero yo vivo obstinado,
porque es mi grave tormento
error del entendimiento
y no estoy desengañado.
Vase
IGLESIA
Atrevimiento y Discordia,
ministros de ese blasfemo,
esperad, que habéis de ver
mis victorias y trofeos.
De cuatro enemigos fui
perseguida en otro tiempo
y aquel que fue de mi bando
me da la guerra primero.
¿Qué pensáis que habéis de ser?
¿Qué fin ha de ser el vuestro?
¿Por qué en vuestros capitanes
no tomáis todos ejemplo?
Cuantos enemigos tuve,
cuantos mi luz persiguieron,
todos acabaron mal.
Nerón fue el César primero
que me persiguió, y al fin
se dio la muerte a sí mesmo,
con infamia y con dolor,
lleno de bárbaro miedo.
Domiciano fue el segundo,
y murió en un aposento
a puñaladas, a manos
de aquellos que le sirvieron.
Véase el fin de Trajano,
de Cómodo y Marco Aurelio,
y del crüel Diocleciano,
de Maximiano y de Decio.
El imperio sacrosanto
de rubíes bordan éstos,
pues los matices han sido
claveles del firmamento;
estrellas son carmesíes
rosas, que nácar tiñeron
sus hojas para que fuesen
imágenes de los Cielos,
pues los herejes que han sido
separados de mi gremio,
¿qué fin tuvieron? ¡Ay Dios,
cómo eres sabio, eres recto!
Aquel mágico Simón,
el heresiarca primero
en mi principio dichoso
después de mi nacimiento
penetrar quiso los aires,
alas quiso hacer del viento
y cayó desesperado
a las palabras de Pedro.
Manés aquel heresiarca
que el Asia infestó en el tiempo
del gran César Aureliano,
dueño del Romano Imperio,
después de haber pervertido
con sus errores y sueños
dos partes del mundo, y dando
su nombre a los maniqueos
murió degollado, vivo
padeciendo mil tormentos,
porque aun los reyes de Persia
llevaron mal sus preceptos.
Arrio, aquel horror del mundo,
que tantos daños ha hecho
en las Españas y Grecia,
murió reventado, y siendo
un retrato, en vida y muerte,
de Judas, padre y maestro
de pertinaces errores,
también tuvo fin sangriento.
¿Cómo acabaron Calvino,
Hugo, Joannas y Lutero,
sino todos blasfemando
desesperados, soberbios?
¿Cómo no tenéis vergüenza,
nunca tenéis escarmiento?
¿A vuestro gusto hacéis obras
llenas de mil desaciertos?
Con esto que en Terlimón
vuestros soldados han hecho,
ensalzado habéis la Iglesia
del divino Sacramento.
Pues no quedará en España
ermita, iglesia ni templo
que en desagravio de Cristo
no haga fiestas al misterio
del altar, y lo que es llanto
agora en todo mi cuerpo
con la comunión sagrada
será regocijo inmenso.
Ya me parece que miro
en parroquias y conventos,
y en catedrales, iglesias,
con maravilloso afecto
y majestuosos adornos,
reiterando y repitiendo,
en el discurso del año,
el eminente, el excelso,
y el más celebrado día
del Corpus Christi, a quien debo
todas mis solemnidades,
y ya en lágrimas deshechos
comulgar miro a mis hijos
con un singular afecto.
De vuestros delitos saca
Dios su honor, como del centro
de los peñascos más duros
los cambiantes y reflejos
de rubíes y diamantes,
como centellas de fuego
de los prados pedernales,
cuando los hiere el acero.
Fulmine mi Esposo rayos,
¡oh, vibrad el rayo vuestro,
para que espante el castigo,
para que enamore el premio!
Y porque todos veáis
que sois cancerados miembros
de este cuerpo y de esta unión,
ya cortados y deshechos;
y porque todos sepáis
que en este cándido velo
de accidentes de pan hay
sustancia de Cristo eterno,
mi celeste silla ocupo,
a mi solio real me vuelvo.
Atended, mísera gente,
suenen voces e instrumentos.
Suenan chirimías, y siéntase la Iglesia en la silla que estará arrimada a la Cruz, y aparece un Niño Jesús que habrá estado detrás de la Hostia y venga a estar como encima de la cabeza de la Iglesia
NIÑO
Herejes, ved cómo ha habido
en este manjar inmenso
separados accidentes:
son los que me están cubriendo.
Descúbrase la Herejía
para que sepan el premio
que yo le tengo guardado.
GENTILIDAD
Hágase ya manifiesto
ese monstruo. Levantad
esa tienda en cuyos senos
miremos la Herejía
blasfemando y padeciendo.
Descúbrese la Herejía medio desnuda y ensangrentada, y dos serpientes a los lados mordiéndola
HEREJÍA
Iglesia, que perseguida
adquieres mayor aliento,
palma que más te levantas
cuando más te oprime el peso,
ya te has vengado de mí,
aunque obstinado y resuelto,
ni el castigo me da enmienda,
ni el padecer escarmiento.
¡Ah, dragones infernales,
sacando vais de mi pecho
mi sangre para que os sirva
de ponzoña y de veneno!
¡Morded, morded, que me abraso;
morded, morded, que reviento
con las penas que de Ticio
las fábulas repitieron!
¡Ah, católicos romanos,
quién os tuviera aquí, dentro
de esta alma, para abrasarlo
en infernales incendios!
IGLESIA
Calla, bárbaro, y padece
tus merecidos tormentos.
HEREJÍA
Dos enemigos te quedan,
¿piensas tú que has de vencellos?
Yo infestaré todo el mundo,
sobre el aquilón he puesto
mis sillas, África y Asia
no son de tu santo gremio.
IGLESIA
Yo he de triunfar y vencer.
NIÑO
Y así yo te lo prometo.
HEREJÍA
Yo viviré en mis tinieblas.
NIÑO
Yo soy luz que doy aliento.
IGLESIA
Pues, sin la fe, ¿quién se salva?
HEREJÍA
Libre está el entendimiento.
IGLESIA
Cautivalle.
HEREJÍA
No podré.
IGLESIA
Pues, padece.
HEREJÍA
Ya padezco.
IGLESIA
Piadosa soy.
HEREJÍA
Yo cruel.
IGLESIA
Redúcete ya.
HEREJÍA
No puedo.
IGLESIA
¿Quién te lo impide?
HEREJÍA
Mi soberbia.
IGLESIA
¿Quién te ha enseñado?
HEREJÍA
El Lucero.
IGLESIA
¿Quién te atormenta?
HEREJÍA
Mis culpas.
IGLESIA
¿Qué pretendes?
HEREJÍA
Ser protervo.
IGLESIA
Deja tu error.
HEREJÍA
No es error.
IGLESIA
Vuélvete.
HEREJÍA
¿Dónde?
IGLESIA
A mi gremio.
HEREJÍA
Deja el católico nombre.
IGLESIA
Di, ¿por qué?
HEREJÍA
Porque me ofendo
de escucharle.
IGLESIA
Pues, ¿qué nombre
te agrada más?
HEREJÍA
El que tengo.
IGLESIA
¿Cuál es?
HEREJÍA
De la religión.
IGLESIA
Lejos vas.
HEREJÍA
¿De qué voy lejos?
IGLESIA
De acertar.
HEREJÍA
Yerre o no yerre.
IGLESIA
Eres necio.
HEREJÍA
Te aborrezco.
IGLESIA
Eres demonio.
HEREJÍA
El me anima.
IGLESIA
Eres dragón.
HEREJÍA
Soy infierno.
IGLESIA
Mis bienes pierdes.
HEREJÍA
Soy malo.
IGLESIA
Mi luz te falta.
HEREJÍA
Soy ciego.
IGLESIA
Fin tenga el auto y yo viva.
HEREJÍA
Fin tenga el auto y yo muero.
IGLESIA
Y don Pedro Calderón
pide perdón de sus yerros.
Tocan las chirimías, ciérranse las apariencias y se da fin al auto de «La iglesia sitiada o perseguida»
- License
-
CC0 1.0 Licence
Link to license
- Citation Suggestion for this Edition
- TextGrid Repository (2026). Calderón de la Barca, Pedro. La iglesia sitiada. CalDraCor. https://hdl.handle.net/21.11113/4gbvc.0