Personajes

  • EL ALMA
  • EL CUERPO
  • LA VIDA
  • LA MUERTE
  • EL PECADO
  • ENTENDIMIENTO
  • MEMORIA
  • VOLUNTAD
  • MÚSICA
  • CRISTO
Sale de un carro el PECADO, al tiempo que en el otro se abre un tronco y sale de él la MUERTE
PECADO
¡Parasismo del mundo, a cuyo horror
la fábrica caduca universal!
MUERTE
¡Ojeriza del cielo, cuyo error
hizo al hombre saber del bien y el mal!
PECADO
¡Ira común, pues yace a tu furor
vegetable, sensible y racional!
MUERTE
¡Saña común, pues yace a tu poder
lo que nació primero de nacer!
PECADO
¡Basilisco del tiempo, tan cruel
que das mirando a cuanto vive fin!
MUERTE
¡Áspid del siglo, tan traidor y infiel
que muerdes entre flores de un jardín!
PECADO
¡Introducido escándalo de Abel!
MUERTE
¡Heredada malicia de Caín!
PECADO
¡Ministro del gran Dios de Sabaoth!
MUERTE
¡Caudillo de los bandos de Astaroth!
PECADO
¡Pálida muerte!, porque sólo así
todas tus señas pronunciar podré.
MUERTE
¡Príncipe del abismo!, que de ti
noticia de otra suerte dar no sé.
PECADO
¿Al mundo yo no te introduje?
MUERTE
Sí,
de la muerte el pecado origen fue.
PECADO
Pues si el ser que te di fue ser atroz,
desciende a los conjuros de mi voz;
desciende de ese negro monte, que es
funesta patria de la noche vil;
el seno deja de sus troncos, pues
el valle nos convida con su abril.
Víboras somos, ajen nuestros pies
sus flores ciento a ciento y mil a mil,
mientras no empaña al ver nuestro arrebol
su faz la luna y su semblante el sol.
MUERTE
Ya de aquel tronco que mi cuna fue,
de quien naciendo rama soy raíz,
rasgué el seno, y rasgándole dejé
yerta su pompa, mustio su matiz.
Agora dime, ¿qué me quieres?
PECADO
Que
en mi pena mayor, más infeliz,
me ayudes a vengar una pasión.
MUERTE
¿Son envidias del hombre?
PECADO
Celos son,
que son envidias una y otra vez.
MUERTE
¿Celos tiene quien nunca tuvo amor?
PECADO
Sí, porque hay celos de tan vil preñez
que son abortos hijos del rencor.
MUERTE
Pues, ¿qué quieres?, que al cielo la azul tez
apagaré de un soplo, y su esplendor
de nubes vestirá negro capuz
en funestas exequias de la luz.
PECADO
Ya sabes que desterrado
salí de mi patria augusta
por aquel delito infame,
aquella ambiciosa culpa
en que mi soberbia entonces
me puso, porque se arguya
cuán antiguo es en el mundo
ser soberbia la hermosura.
Ya sabes también que luego,
mañosa serpiente astuta,
me introduje en un jardín,
donde sus vedadas frutas
inficioné con mi aliento
mortal, eterna cicuta
de los hombres. De esta ira,
de esta rabia, de esta furia
fue la causa que entre sombras
de imágenes y figuras,
bien a mi ciencia distintas
bien a mi dolor confusas,
en la soberana idea
de Dios miré la pintura
del Alma hermosa del hombre,
cuya gran belleza, cuya
perfección había de ser,
al Cuerpo mortal conjunta,
humana naturaleza,
reina del mundo absoluta.
De suerte me arrebató
mis acciones todas juntas,
que de envidia, amor y celos
sentí a un tiempo tres injurias:
de envidia por ver que había
de ser... (la lengua se turba)
preferida... (¡de ira rabio!)
su fortuna a mi fortuna;
de amor, porque su belleza
es tan inmensa y tan suma,
que solo en hacerla mía
mi loca ambición estudia;
y de celos, porque el cielo,
aunque quiere que sea suya,
a un villano se la entrega
que la desdore y desluzga,
pues siendo el Alma tan noble
que goza a la edad futura
eterna la duración...
—porque tiene la segunda
de las tres que hay: sin principio
ni fin, que de ellas la una
sólo es duración de Dios,
que sin principio y fin triunfa;
con principio y fin, que esotra
es la duración caduca
de la vida humana, pues
anochece aunque madruga;
y el medio destos extremos
es el alma, que los junta,
pues con principio y sin fin
por siglos de siglos dura—.
Y siendo, otra vez lo digo,
tan bella y noble criatura
que su solar es la mente
de Dios, de donde su justa
omnipotencia la cría,
se la dan a que se infunda
en el informe embrión
de un cadáver sin figura
ni forma hasta aquel instante
que ella le anima y le ilustra;
al Cuerpo: un tosco villano
hecho de una masa impura,
lodo de saliva y tierra,
de tan bárbara, tan ruda
naturaleza él por sí
que sin ella acción ninguna
tiene, ni hay cosa que alcance
ni materia que discurra.
Llevan en dote a estas bodas
ella las potencias suyas,
y él sus sentidos, de quien
juntos uno y otro usan.
Ponerla yo impedimento
no puedo, pero si ayudas
tú mi intención verás como
su matrimonio se anula,
pues estas bodas la muerte,
haciendo que se desuna
el Alma del Cuerpo, es
la que las da por ningunas.
No se deposite perla
tan preciosa en tan inculta
caja. Y si el tiempo que aqueste
efecto no se ejecuta,
la gozare, sea pasando
zozobras, penas, angustias,
haciendo los dos que entre ellos
tal cizaña se introduzga
que siempre llenos estén
de penas y desventuras
que la obliguen a que pida,
ella con él mal segura,
nulidad de matrimonio
por causas que alegue justas.
Y yo, cuando absuelta quede
del lazo desta coyunda,
robarla pueda y llevarla
a mis cárceles profundas.
Para este efecto, los dos
disfrazados con industria
nos hemos de introducir
en sus familias. La una,
que es la del Cuerpo, te toca,
pues es jurisdicción tuya
cuanto es mortal; la del Alma
le pertenece a mi astucia,
porque tengo acción a ella
desde aquella primer culpa.
Ábrese el peñasco y véase al HOMBRE vestido de pieles, como muerto
Y para que veas si tengo
para esto ocasiones muchas,
los ojos vuelve a mirar
el corazón de esa gruta,
cuya boca se espereza
para que su centro escupa
al Cuerpo, que en ella agora
como en el seno se oculta
materno, que poco o nada
la significación muda
la explicación del concepto
porque sean peñas duras
las entrañas que le aborten,
puesto que su primer cuna
el centro fue de la tierra,
que ha de ser su sepultura,
donde el nacer y el morir
son dos acciones tan una
que no son más de pasar
desde una tumba a otra tumba.
Mira qué animal tan torpe
en sus principios se juzga,
pues tiene ojos y no ve,
tiene labios y no gusta,
tiene manos y no toca,
tiene orejas y no escucha,
tiene pies y no se mueve,
tiene lengua y no pronuncia,
tiene boca y no respira,
y corazón y no pulsa;
que al fin un cuerpo sin alma
sólo es fábrica caduca,
que antes que llegue a estar viva
ha aprendido a estar difunta.
Y porque mejor mis celos,
mi rabia y mi pena arguyas,
al cielo los ojos vuelve,
verás que de sus purpúreas
esferas desciende el Alma,
hermosa, perfecta y pura,
Ábrese el carro y aparece el ALMA sentada en un trono con las tres POTENCIAS
a casarse con el Cuerpo,
ajeno de sus venturas.
Y para que a aqueste asunto
no esté ignorada o confusa
la alegoría, si no
lo que hablar pueden, escucha
lo que hablaran si pudieran,
antes de hacerse esta junta
que han de intentar deshacer
tus iras y mis injurias,
tus rencores y mis celos
tus rabias y mis industrias.
CUERPO
Sin oír, hablar ni ver,
en noche continua estoy;
si nada antes de ser soy,
¿qué seré después de ser?
Mas no lo quiero saber,
confusa naturaleza,
ni ser quiero, que es tristeza
a mi ser anticipada
ver que acabe siendo nada
ser que siendo nada empieza.
Mas ser quiero, que es error
no ser si en mi mano está,
pues peor no ser será
que, siendo, ser lo peor,
y tengo ya tanto amor
al ser que espero tener
que por ser perderé el ser,
juzgando a más pena yo
dejar ya de ser que no
ser para dejar de ser.
MUERTE
En su formación primera
él se esfuerza.
PECADO
Cosa es clara,
porque si él no se ayudara
su naturaleza fuera
imposible que pudiera.
MUERTE
Oigamos en su alegría
al Alma lo que diría
si hablara en esta ocasión.
PECADO
Es tanta su perfección
que aun su voz será armonía.
ALMA
Patria hermosa en que nací,
forzada a la tierra voy,
pero en cualquier parte soy
la que en mi principio fui;
no ha de haber mudanza en mí,
que aunque Dios me hizo de nada,
me hizo eterna, y desterrada
desta celestial esfera
al esposo que me espera
protesto que voy forzada.
Protesto que en la prisión
del Cuerpo en que he de asistir
siempre desearé salir
por volver a mi región.
Bajan las apariencias
CUERPO
¿Cuándo de esta confusión
saldrá mi ciego sentido?
ALMA
¿Cuándo, amado patrio nido,
a tu abrigo volveré?
CUERPO
Nada soy, nada seré.
ALMA
Siempre seré, pues ya he sido.
PECADO
Ya que acercándose viene
esta gran obra de Dios,
dividámonos los dos:
cada uno al cargo que tiene.
MUERTE
A mí acudir me conviene
a aquesta porción mortal.
PECADO
A mí a aqueste celestial
espíritu.
MUERTE
¡Qué torpeza
tan villana!
PECADO
¡Qué belleza,
a estar sin original!
ALMA
Ya, tierra, tu centro piso,
y en ti mi divino ser
el primer paso es caer.
Cae en brazos del PECADO
PECADO
No te estremezca el aviso,
que tenerte yo es preciso.
ALMA
Eso es lo que me turbó;
pero no me admiro, no,
que los brazos me prevengas,
que para que tú me tengas
es fuerza que caiga yo.
¿Quién eres?, que aunque quisiera,
por darme tu vista miedo,
de ti apartarme, no puedo.
PECADO
Yo soy la culpa primera
que siempre al paso te espera.
ALMA
Manchada me llego a ver.
PECADO
Es efecto del caer.
ALMA
¡Suelta!
PECADO
Contigo he de ir.
Llévala de la mano
ALMA
¿Esto es nacer o morir?
PECADO
¿Qué más morir que nacer?
CUERPO
No sé qué vigor, qué brío
siento en mí, que en mí parece
que el deseo de ser crece.
¿A dónde voy?
Quiere levantarse y cae en los brazos de la MUERTE
MUERTE
A ser mío.
CUERPO
¡Ay de mí!
MUERTE
Ven, yo te guío.
CUERPO
¿Quién eres?
MUERTE
¿Quién he de ser?
La muerte que has de temer.
CUERPO
Sentir antes de sentir,
¿esto es nacer o morir?
MUERTE
¿Qué más morir que nacer?
Andan los cuatro
CUERPO
¿Peligro de muerte tengo
al primer paso que doy?
ALMA
¿Esclava de nadie soy
cuando a ser señora vengo?
MUERTE
Sí, pues así te prevengo
las miserias de tu estado.
PECADO
Sí, que es delito heredado.
CUERPO
Mortal, oye:
ALMA
Humano, advierte:
CUERPO
Tu primer paso es la muerte.
ALMA
Tu origen es el pecado.
Rústica morada mía
donde presa he de vivir
entre el llorar y el reír,
goza de la luz del día.
Sale laVIDA con una hacha en la mano y pónese entre los dos
VIDA
Esta llama que arde fría,
la vida de los dos es:
apenas os juntáis, pues,
cuando nace de los dos,
haciendo en un punto Dios
un compuesto de los tres,
que somos Cuerpo, Alma y Vida;
Cuerpo, bruto material,
Alma, espíritu inmortal,
y Vida, llama encendida
que de los dos procedida
vive tan sujeta al viento,
que de uno en otro momento
duda lo que ha de durar,
pues de inspirar a espirar
no hay más que solo un acento.
CUERPO
¡Ay, infelice de mí!
PECADO
Aparte
Ya el hombre empieza a llorar.
CUERPO
La luz merezco mirar,
mas... ¡Ay!, ¿cómo puede ser
que me haga la luz ver
si la luz me hace cegar?
¿Ya no tengo vida? Sí.
Y alma. ¿Cómo torpe soy
y, cuando más en mí estoy,
estoy más fuera de mí?
Sentidos tengo, es así:
boca, ojos, manos y oídos,
mas todos entorpecidos;
si los sentidos no sé
de qué me sirven, ¿de qué
me sirve tener sentidos?
Alma hermosa, pues que vienes
a informar mi rustiqueza,
y es tan grande tu belleza
como tú sabes, ¿qué tienes?,
¿por qué el usar me detienes
de ellos? Sepa yo hasta cuándo
me quieres tener dudando,
hasta cuándo padeciendo.
ALMA
Velos tú reconociendo,
que yo los iré ilustrando.
Tocan una arpa
CUERPO
Ruido parece que he oído.
De qué es el ruido no sé,
Danle una flor
ni qué fragrancia es la que
da el olfato a su sentido.
¿Qué manjar ha apetecido
el gusto para alimento?
Mas... ¡Ay!, que una espina siento.
ALMA
¿Cómo que es espina, pues,
sabes?
CUERPO
Como el tacto es
sentido de sentimiento,
y en aquesta natural
miseria en que el ser me ha puesto
no se conoce tan presto
el que es bien como el que es mal.
ALMA
Ya que en matrimonio tal
han de vivir con los dos
y vuestros sentidos vos
me dais, conoced también
a mis potencias, de quien
me envía dotada Dios.
Sale la MEMORIA
MEMORIA
La Memoria es la primera
que se os deja conocer.
Abrázala
CUERPO
Ahora me acuerdo que ayer
nada de lo que soy era,
y aunque ya otra vez no viera
el cielo, bien me acordara
de su azul esfera clara,
montes, árboles y peñas.
ALMA
Y de todas estas señas,
¿cuál más que otra te agradara?
CUERPO
Si va a decir la verdad,
no sé, que hasta agora no
elijo las cosas yo.
ALMA
Pues llega tú, Voluntad.
Sale la VOLUNTAD
VOLUNTAD
Yo soy la que en libertad
poner tus acciones fío.
Abrázale
CUERPO
¡Qué beldad! ¡Qué gracia y brío!
Tú mi privanza has de ser,
pues contigo puede hacer
elecciones mi albedrío.
Preguntásteme cuál era
la cosa que me agradaba
más, y como antes estaba
sin voluntad, mal pudiera
responderte, aunque quisiera;
ahora sí, y aunque esa pura
antorcha es bella criatura,
¡pardiez!, a mi parecer
me agrada mi mismo ser
más que toda su hermosura.
Osténtese el cielo grave,
den luna y sol resplandores,
matices broten las flores,
frutos la tierra suave,
corra el bruto, vuele el ave,
brame el mar y gima el viento,
a solo mi ser atento,
a mí me agrado de modo
que yo soy mejor que todo.
ALMA
Pues llega tú, Entendimiento.
Sale el ENTENDIMIENTO
ENTENDIMIENTO
La última potencia soy,
porque a tu capacidad,
tras memoria y voluntad
siempre a conocer me doy.
Abrázale
CUERPO
Con causa quejoso estoy
de que el último hayas sido
tú que a verme hayas venido.
¿Que tú eres mi entendimiento?
¡Oh, cuán trocado me siento
después que te he conocido!
Ya no hay vanidad en mí,
ni soberbia ni altivez;
conozco la desnudez
con que a este mundo nací.
¿Cómo a tal esposa así
mi vil ser recibir pudo?
¿Cómo, que lo creo y lo dudo?
En tan celebrado día,
¿es la mayor gala mía
hallarme pobre y desnudo?
Llegan el PECADO y la MUERTE, como a servirle
¡Hola, de vestir me dad!;
las telas y las colores,
por que sean las mejores,
escoge tú, Voluntad;
tú elige la variedad
de manjares diferentes
para un banquete en que cuentes
mis poderes absolutos.
Pide a la tierra sus frutos,
sus cristales a las fuentes,
que solo a tu gusto atento
vivir tengo.
ALMA
Eso no ha sido
conocer que has conocido...
CUERPO
¿A quién?
ALMA
... al Entendimiento.
CUERPO
¿Cómo?
ALMA
Dándola a ella asiento
y con tanta autoridad.
CUERPO
Pues, ¿por qué?
ALMA
Porque es verdad
que aún no ha conocido bien
al Entendimiento, quien
usa de la Voluntad.
CUERPO
Pues todo, si gustáis vos,
él lo rija,...
VOLUNTAD
Aparte
Ya me aflijo.
CUERPO
...y sea ayo de este hijo,
que es la vida de los dos.
ALMA
Él la encaminará a Dios,
y yo cierta de su fe
el banquete te daré
de las bodas de este día.
ENTENDIMIENTO
Pues si ya autoridad mía
gobernar tu casa fue,
conocer cuantos en ella
están me conviene agora.
¿Quién sois vos?
PECADO
¿Eso se ignora
siendo deslizada estrella?
ENTENDIMIENTO
¿Qué haces aquí?
PECADO
Al alma bella
asisto.
ALMA
Al venir caí
en su poder.
ENTENDIMIENTO
Es así;
mas, ¿ya no se levantó?
PECADO
No, pues manchada quedó.
ENTENDIMIENTO
Pues yo te echaré de aquí.
PECADO
Si la posesión primera
de ella tengo,...
ALMA
¡Qué pesar!
Quiere huir
PECADO
... ¿cómo me podrás echar?
ENTENDIMIENTO
¿Cómo? De aquesta manera:
que te lavases quisiera,
señora, para comer
en el banquete que hacer
por ti a tus bodas prevengo.
ALMA
Dadme agua.
La MEMORIA y VOLUNTAD con jarro y fuente, y el ENTENDIMIENTO con toalla
PECADO
El fuego que tengo
con agua se ha de encender.
¡Ay de mí, que estoy rabiando!
Ella se lava y él se retira
ALMA
¡Cielos! ¿Qué es lo que estoy viendo?
De mi vista se va huyendo
como yo me voy lavando.
PECADO
No te quedes blasonando
de que con misterio tal
me echas; mi rabia inmortal
turbará tu nuevo estado,
pues de original pecado,
pecado me haré actual.
Vase
ENTENDIMIENTO
¿Quién sois vos?
MUERTE
La Muerte soy.
ENTENDIMIENTO
¿Cómo aquí entráis atrevida?
MUERTE
Como vine tras la Vida.
VIDA
Temblando de verla estoy.
CUERPO
Entendimiento, pues hoy
poder tuviste de que
huya el Pecado, ¿por qué
no haces que la Muerte huya?
ENTENDIMIENTO
Gobernar la vida tuya,
mas no librarla, podré,
siendo Entendimiento yo,
porque Dios poder me ha dado
de librarla del pecado,
pero de la muerte no.
VIDA
El verla me estremeció.
CUERPO
Cómo el librarla me advierte
de su horror y vista fuerte.
ENTENDIMIENTO
Memoria, tú has de guardarla.
MEMORIA
Pues, ¿cómo podrá librarla
la memoria de la muerte?
ENTENDIMIENTO
Acordándola de habella
segura estará la vida,
pues sólo de ella se olvida
quien sólo se acuerda de ella.
CUERPO
Yo, ni acordarme ni vella
quiero, ni su sombra fría,
Memoria, a mi fantasía
traigas; goce sin pensión
estas dos prendas que son
la Vida y el Alma mía.
MUERTE
¡Suelta esta antorcha! Y advierte
Quítale la hacha a la VIDA
que has de ignorar, mal segura
desde aquí, cuándo su pura
llama ha de apagar la muerte.
Vase
VIDA
Fuerte duda.
ALMA
Dolor fuerte.
CUERPO
¿Dónde tendré defendida
Vida y Alma?
ENTENDIMIENTO
En la comida
que hoy a tu boda he de dar.
CUERPO
Gran manjar será manjar
que salve el alma y la vida.
Vanse y queda la VOLUNTAD
VOLUNTAD
Sí será, pero sin mí
a comerle has de llegar.
Solo porque ese caduco
Entendimiento le da,
por el temor de la Muerte
adonde él te lleva vas,
no por el amor que tienes
a ese divino manjar.
Luego, bien puedo quedarme
en esta ocasión atrás,
pues el que va con temor
bien puede ir sin voluntad.
Quiso el Cuerpo preferirme
en su privanza al llegar
a conocerme y el Alma
me quitó esta vanidad,
dándole al Entendimiento
en su gracia más lugar
que a mí. Muriendo de envidia
quedo y he de procurar
que no haga ya el Cuerpo cosa
que al Alma no le esté mal.
Sale el PECADO con banda
PECADO
Aparte
No pierda ocasión, pues veo
dispuesta la Voluntad.
VOLUNTAD
Aconsejarele siempre
de su virtud a pesar:
gustos, juegos, vicios, gulas
y deleites...
PECADO
Bien harás.
VOLUNTAD
¿Quién anima mis intentos?
PECADO
Quien siempre siguiendo va
de tu divina hermosura
la soberana beldad.
VOLUNTAD
¿Cómo siguiéndome siempre
si yo no te vi jamás
hasta agora, que muriendo
de envidia estoy?
PECADO
Es verdad,
porque hasta tener tú envidia
no me quito yo el disfraz.
Descúbrese
VOLUNTAD
¿El original Pecado
no eres?
PECADO
Sí, mas no soy ya
original, sino copia,
pues de aquel original
nació el pecado común.
VOLUNTAD
¿Dónde de esta suerte vas?
PECADO
Buscándote, porque hagas,
persuadida de mi mal,
una fineza por mí.
VOLUNTAD
¿Qué?
PECADO
Introducirme nomás
en la familia del hombre.
VOLUNTAD
Pues, ¿qué es tu intento?
PECADO
Lograr
no más de que sepa el Alma
que soy su amante leal.
VOLUNTAD
¿Podré yo?
PECADO
Tú sola puedes.
VOLUNTAD
El Alma me ha hecho un pesar,
y nada me está a mí bien
que no le parezca mal.
Vengarme tengo; conmigo
ven.
PECADO
Contigo claro está
que puedo ir.
VOLUNTAD
Oye.
Ruido dentro
PECADO
¿Qué es esto?
VOLUNTAD
Que la mesa del altar
deja el Cuerpo, mal contento
de las viandas que le da
el Entendimiento en ella.
PECADO
Pues ya con eso podrás
introducirme en su casa
con menos dificultad.
Salen todos y el CUERPO alborotado, huyendo, vestido de villano
CUERPO
¡Huid todos!, ¡huid de mí!
ENTENDIMIENTO
¡Tente!
VIDA
Mira...
MEMORIA
¿Dónde vas?
ALMA
¿Por qué la mesa has dejado?
CUERPO
Porque estoy sin voluntad
en banquete donde todo
cuanto hoy a comer me da
el Entendimiento es
solo un bocado de pan
sin sabor y sin sustancia
para mí.
ALMA
No digas tal,
que para mí es pan de eterna
sustancia y divinidad.
VIDA
Y para mí pan de vida.
CUERPO
Muy bien se sustentará
todo un Cuerpo como yo
con un bocado nomás,
habiendo para comerle
de gemir y de llorar
primero y andar vestido
de un cilicio, de un sayal.
Notables misterios tiene,
mas no los puede alcanzar
mi ruda naturaleza;
por más que piense, por más
que discurra, que imagine...
¡Tente! ¡Espera! ¿Dónde vas,
Memoria?
MEMORIA
Donde me llevan
los misterios de este Pan.
Él se queda suspenso y la MEMORIA anda sin parar, poniéndose siempre al lado del que habla
ALMA
Pues este es aquel Cordero
de la gran mesa legal.
VIDA
Este es el blanco rocío
de la aurora celestial
cuajado en cándida piel.
ENTENDIMIENTO
Este el sabroso maná
que, siendo fiel a las gentes,
fue con su sabor neutral.
CUERPO
¿Qué hace mi Memoria de
dar vueltas y vacilar
por las sombras de una y otra
ley escrita y natural?
ALMA
De la boca del león
este es el dulce panal.
VIDA
Este el trigo de Belén
donde se conserva el haz
de las espigas de Ruth.
ENTENDIMIENTO
El sacrificio inmortal
del pan de Melquisedec
hecho a la fe de Abraham.
LOS TRES
Y este es el Cuerpo y la Sangre
de Cristo vivo.
PECADO
No es tal.
Asómbranse todos
MEMORIA
¿Dónde voy agora?
CUERPO
¿Cuándo,
Memoria, has de descansar?
LOS TRES
Sí es.
PECADO
¿Quién lo dice?
ENTENDIMIENTO
La fe.
PECADO
Tú cautivo de ella estás
por el oído.
ENTENDIMIENTO
Es así.
Mas tú, ¿cómo osas entrar
aquí otra vez?
PECADO
Como agora
vengo con la Voluntad
del hombre y, puesto que ella
a tu presencia me tray,
queriendo ella que esté aquí
tú no me puedes echar
ni hay agua ya que me ausente
siendo ya culpa actual,
puesto que ese sacramento
dudando y temiendo está.
ENTENDIMIENTO
¡Ay de mí, que dices bien
en eso, aunque dices mal!
Mas otra agua habrá en el llanto
de la confesión vocal.
PECADO
Mientras él no la pronuncie...
CUERPO
¡Basta, Memoria!, ¡no más!,
Abrázala
que yo creo que la fe
eso y mucho más podrá.
ENTENDIMIENTO
Ya no duda y ya confiesa.
PECADO
Por eso doy paso atrás.
Retírase
CUERPO
Pero no podrá que yo
viva con eso nomás
contento...
PECADO
Esa es fe sin obras;
con eso vuelvo a llegar.
Llégase
CUERPO
... y así, ¡Voluntad!
VOLUNTAD
¿Qué quieres?
CUERPO
Tú otro banquete me da,
que si allí el Alma comió
yo no comí. Al punto haz
que en mi mesa se registre
cuanta ave, pez y animal
veloz vuela, veloz corre,
veloz nada por salvar
la piel, la escama y la pluma
en tierra, en aire y en mar.
Y porque no entre suspiros
coma, vénganme a cantar
los músicos; y después
prevén para descansar
caliente vellón de nieve,
que, mulléndole el azahar,
sea arrancado pedazo
de las Indias de Sabá.
Tenme luego ricas galas,
adonde la variedad
de colores hagan bellos
maridajes, al mezclar
la plata, el oro y la seda
artificioso el telar.
De mi parte a la hermosura
convida, y la ociosidad,
porque entre juegos y amores
comer y beber nomás
serán mis divertimientos.
ALMA
¡Ay de mí!, que he de pasar
por esto.
VIDA
¿Pues de qué lloras?
¿No será mejor lograr
mi vida en gustos que en penas?
ALMA
¿Tú estás de su parte ya?
VIDA
En aquesta parte, sí.
VOLUNTAD
Pues tus poderes me das,
conoce a quien todos estos
deleites te prevendrá.
CUERPO
Seas bienvenido.
PECADO
Yo
te daré hoy banquete igual
a los de Asuero, a quien siga
la cena de Baltasar,
y el convite de Absalón.
Vase
CUERPO
Notable gusto me harás.
A darle cuanto él pidiere
vete tras él, Voluntad.
VOLUNTAD
Voluntad dañada, ¿cuándo
tras el pecado no va?
Vase
ALMA
Advierte…
CUERPO
¿Qué he de advertir?
¿Yo no soy Cuerpo mortal?,
¿no he menester comer?
ALMA
Sí,
mas con templanza. ¿No has
advertido qué te dijo?
CUERPO
¿Qué?
ALMA
Que tus mesas serán
las de Asuero, que pararon
en la soberbia de Amán
y repudio de Bastí;
las del ciego Baltasar,
que pararon en aquella
mano que escribió fatal
el Mané, Tecel, Farés;
las de Absalón, que a parar
fueron en muerte de Amón
por venganza de Tamar.
No hay banquete sin tragedia.
CUERPO
¡Qué necia y cansada estás!
¿Quieres que yo me sustente
con un poco de maná
como tú?
ALMA
No, mas él solo
bastante fue a sustentar
todo el pueblo.
CUERPO
Y di, ¿por eso
dejó el pueblo de llorar
por las cebollas de Egipto?
ALMA
Eres villano.
CUERPO
Es verdad.
Tú eres noble. Mas comamos
y bebamos sin pesar.
ALMA
¿Cómo puedo dejar yo
de tenerle cuando está
la Voluntad disipando
mi dote, hacienda y ajuar
en tus gustos y deleites,
tu pompa y tu vanidad?
CUERPO
¿Qué ajuar, hacienda ni dote?
ALMA
Dote, el tesoro inmortal
de doce dones, de quien
corona es la castidad;
hacienda, la de catorce
cosas que suelen llamar
obras de misericordia,
patrimonio celestial;
y ajuar las tres ricas joyas:
fe, esperanza y caridad.
CUERPO
Todo ese usufructo es mío,
y siendo mi esposa ya
has de obedecerme.
ALMA
Sí,
pero en lo justo nomás.
VIDA
¡Qué triste vida es la vida
de dos casados sin paz!
CUERPO
Cuanto yo quisiere es justo.
ALMA
No es, y me sabré apartar
de ti.
CUERPO
¿Apartarte de mí?
ALMA
Sí.
CUERPO
¿Cómo?
ALMA
Con alegar
la nulidad de la fuerza
que está protestada ya.
CUERPO
¿Pues habrá más de ponerme
el pleito matrimonial?
ALMA
Sí haré.
VIDA
¡Ay infeliz de mí!
Desmáyase, tiénela la MEMORIA y el ENTENDIMIENTO
ENTENDIMIENTO
¿Qué accidente dio, qué mal
a la Vida?
ALMA
Toda tiemblo
viendo a la Vida temblar.
CUERPO
En su aliento me ha faltado
a mí el aliento vital.
ALMA
Vida hermosa de mis ojos...
CUERPO
Vida de mi vida...
VIDA
Ay...
ALMA
¿Vuelve?
CUERPO
Sí, pues vuelvo yo.
ENTENDIMIENTO
¿Qué es lo que sientes?
VIDA
Mostrar
que de vuestros sentimientos
a mí la pena me dais,
pues es fuerza enfermar yo
en queriéndote apartar
tú, que es tu desavenencia
mi mayor enfermedad.
ALMA
Pues, ¿si no fuera por ti
viviera yo con él más?
CUERPO
¿Si no fuera por ti, yo
sufriera su vanidad?
VIDA
Pues si os conserva mi vida
juntos, los brazos os dad
y convaleceré yo
siendo de los dos la paz.
ALMA
Aunque a mi pesar, lo haré,
que no se logran jamás
con más gusto casamientos
que hace la desigualdad.
CUERPO
Tuyo soy, pero aunque llores
he de hacer mi voluntad.
ALMA
Luego, ¿más que a mí la quieres?
CUERPO
No digo quererla más,
pero...
ALMA
No prosigas, que eso
está conocido ya,
puesto que a ninguna dama
hasta hoy dijo su galán
«más que a mi alma te quiero»
que no dijese verdad,
pues si cuando ofende a Dios
en los brazos que la da
aborrece el alma, es cierto
que no es de su amor lealtad
quererla allí más que al alma,
pues quiere allí al alma mal.
CUERPO
Muy discreta eres, no quiero
ponerme contigo a hablar,
y más cuando en mis oídos
suena esta música ya.
MÚSICA
A las bodas del Cuerpo y el Alma,
siendo ella eterna y siendo él mortal,
solo un hijo que es de ambos la Vida
es quien los tiene forzados en paz.
Salen todos cantando
VOLUNTAD
Llenas de varios manjares
las mesas te esperan ya.
PECADO
No hay deleite que no esté
convidado a tu solaz.
CUERPO
Bien empiezas a servirme.
Siempre conmigo de hoy más,
forastero, has de vivir.
VIDA
¡Qué placer!
ALMA
¡Y qué pesar!
CUERPO
¿No vienes, esposa?
ALMA
Sí.
PECADO
¿En fin concurriste ya
en sus deleites?
ALMA
Es fuerza,
porque para conservar
esta vida entre los dos
ya soy suya al bien y al mal.
PECADO
Eso basta a mi esperanza.
¡Volvé a tañer y a cantar!
Vanse todos y queda el ENTENDIMIENTO
MÚSICA
A las bodas del Cuerpo y el Alma,
siendo ella eterna y siendo él mortal,
solo un hijo que es de ambos la Vida
es quien los tiene forzados en paz.
ENTENDIMIENTO
Bien atrás quedarme intento,
pues puede a esta vanidad,
yendo con la Voluntad,
ir sin el Entendimiento.
¡Válgame el cielo!, ¿qué haré?
¿Qué industria prudente sea
para que él conozca y crea
el ser mortal?
Sale la MUERTE con una banda en el rostro
MUERTE
Yo lo sé.
ENTENDIMIENTO
¿Quién a mi voz respondió,
de un negro cendal tapado
el rostro? ¿Quién disfrazado
ofrece ayudarme?
Descúbrese
MUERTE
Yo.
ENTENDIMIENTO
¿Tú no eres la Muerte?
MUERTE
Sí.
ENTENDIMIENTO
¿No eres del hombre enemigo?
MUERTE
También.
ENTENDIMIENTO
¿Pues cómo conmigo
concurres agora aquí
en su favor?
MUERTE
Como yo
soy enemigo del hombre
para que su fin le asombre,
pero su castigo no.
Mi jurisdición fatal
no mira a su perdición
que solo es jurisdición
en la parte de mortal.
Y aunque es verdad que el Pecado
y yo de un parto nacimos
y hermanos y amigos fuimos
y nos hemos conjurado
contra el hombre, es conocida
la distancia de esta calma:
que el pecado es contra el alma,
la muerte contra la vida.
Y así la luz que se halla
hoy en mi poder prevengo
turballa, ya que no tengo
licencia para apagalla.
Esto es acordarle yo,
cuando está en delicia tal,
por ti al hombre que es mortal,
y él aprovéchese o no,
que el pavoroso desdén
de mi horrible saña fiera
bien mira a que el hombre muera,
no a que muera mal o bien.
ENTENDIMIENTO
Si tú le haces el aviso,
yo los discursos le haré
sobre el aviso, con que
será enmendarle preciso.
Mas no sea tanto el empeño
que le cojas en pecado.
MUERTE
No será más de un recado.
ENTENDIMIENTO
¿Quién ha de llevarle?
MUERTE
El Sueño,
un ministro con quien yo
descuido en ser homicida
de la mitad de la vida.
ENTENDIMIENTO
¡Oh, quiera el cielo que no
le desprecie!
Ruido dentro
MUERTE
¿Qué es aquello?
ENTENDIMIENTO
Que el Alma se ha levantado
de las mesas del Pecado.
MUERTE
Tu ausencia ha podido hacello.
Salen todos y el ALMA tras ellos muy furiosa
ALMA
¡Dejadme todos!
MEMORIA
Señora,
advierte...
ALMA
¿Qué he de advertir?
VOLUNTAD
Oye...
ALMA
¿Qué tengo de oír?
VIDA
Extraña estás.
ALMA
¿Quién lo ignora?
CUERPO
¿Por qué con tal sentimiento
dejas tan rica y tan bella
mesa?
ALMA
¿Por qué? Porque en ella
estoy sin Entendimiento
como tú sin Voluntad
en otra mesa estuviste.
CUERPO
Yo estuve con causa triste
entre la pobre humildad
de aquella mesa pasada,
pero tú, entre la riqueza,
la majestad, la grandeza
de esta, ¿por qué mal hallada
has de estar? ¿Qué deseara
la ambición que no tuviera?;
¿el gusto qué apeteciera
que al instante no lograra?
¿La vista no divertías
en ricos aparadores?;
¿entre perfumes y olores
el olfato no tenías?;
¿ufano y desvanecido,
el tacto no se halagaba
en las ropas que tocaba?;
¿con músicas al oído
no te lisonjeaba el viento?
¿Pues por qué pompa tan bella
huyes?
ALMA
¿Por qué? Porque en ella
estoy sin Entendimiento.
CUERPO
Ya le tienes aquí, a velle
vuelve.
ALMA
¡Qué importa, cruel,
si es tenelle y no usar de él
lo mismo que no tenelle!
CUERPO
¿Qué te parece a ti de esta
hipócrita austeridad?
VIDA
Si he de decir la verdad,
harto imaginar me cuesta
del Alma la condición.
Nada me está bien a mí
que la agrade: apenas vi
las luces de la razón
cuando quiso que, inclinado
mi ser a su penitencia,
en clausura y obediencia
viviese al mundo ignorado.
CUERPO
Conmigo gustosa estás.
VIDA
Gusto en tus costumbres siento.
CUERPO
Pues esté el vivir contento
que yo no he menester más.
ALMA
Yo sí, y la causa has de oír
que uno y otro ser ignora.
CUERPO
Sí oiré. Di mientras agora
un poco me echo a dormir.
Échase
Prosigue, pues que rendido
al sueño te oigo.
ALMA
Sí haré,
que voz del Alma bien sé
que te ha de coger dormido.
Ser eterna el cielo santo
me dio...
MUERTE
Aparte
Aquí mi efecto empieza.
ALMA
... ¿Mas qué pasmo, qué torpeza
me embarga la voz?
VIDA
¿Qué encanto
es el que pasa por mí?
Anda de una parte a otra
ENTENDIMIENTO
¡Cielos!, ¿qué es lo que me ha dado
que de repente he cegado?
MEMORIA
Con ser Memoria, perdí
la memoria.
Los dos suspensos
VOLUNTAD
¡Oh variedad
de especies, ya eres mi dueño!
Todos confusos
MUERTE
La última de quien al sueño
se entrega es la Voluntad.
ALMA
Pues proseguir tengo, aunque...
¿Pero yo cuándo...? ¡Ay de mí,
loca estoy! ¿Deliro? Sí.
Entendimiento, ¿por qué
no me alumbras y a mi intento
faltas, llamándote yo?
ENTENDIMIENTO
Porque a escuras se quedó
la luz del Entendimiento.
ALMA
Memoria, ¿aquesto qué fue?
MEMORIA
Yo no me acuerdo de nada.
ALMA
¿Voluntad?
VOLUNTAD
Estoy helada.
ALMA
Vida, ¿cómo andas?
VIDA
No sé.
ALMA
Luego, aunque dormir no puedo
yo, faltándome con quien
pueda explicarme, también
confusa y suspensa quedo.
PECADO
Este común frenesí,
letargo y delirio fuerte
que a todos ha dado, Muerte,
¿no es efecto tuyo?
MUERTE
Sí.
PECADO
Bien se deja conocer
si en sus acciones advierto:
el Cuerpo un cadáver yerto
que, siendo, deja de ser;
el Alma en suspensa calma,
porque viéndose embargar
los órganos para obrar
sólo no dormirse el Alma
debe a su inmortalidad;
triste a la Memoria luego,
al Entendimiento ciego
y quieta la Voluntad;
y a la Vida, aunque dormida,
andando siempre, porque
nunca, aunque dormida esté,
deja de correr la vida.
ENTENDIMIENTO
Sin saber a dónde voy,
voy tras una negra sombra.
Vase
MEMORIA
Allí una ilusión me asombra.
Vase
VOLUNTAD
Pasos sin arbitrio doy.
Vase
ALMA
No tengo instrumento, no,
que facultad me conceda.
Vase
VIDA
¡Que todo pare y no pueda
parar un instante yo!
Vase
PECADO
¿Cómo se van de estos modos?
MUERTE
Como no fuera este fuerte
sueño imagen de la muerte
si no le dejaran todos.
PECADO
Hombre, si un fácil desmayo
tan dueño tuyo se nombra
que el relámpago te asombra,
¿cómo no temes el rayo?
Cada día te divierte
pecar, viendo cada día
que en el sueño Dios te envía
un recado de la muerte.
Pero porque aprovecharte
de él no puedas, haré yo
que en aqueste sueño no
llegues de nada a acordarte
que tu perdición no sea
cuando despiertes.
MUERTE
No harás,
que aqueste sueño no es más
de hacer que mortal se crea,
y yo la palabra di
de que será acuerdo mío
solamente.
PECADO
¿Yo no fío
de ti mis acciones?
MUERTE
Sí;
pero ¿ignoras que neutral
siempre fui y que acudo a quien
o me quiere para el bien
o me busca para el mal?
El Entendimiento aquí
me llamó, y no puedo, no,
al Entendimiento yo
quitar que use bien de mí.
PECADO
Sin ti sabré yo placeres
representarle, y amores.
MUERTE
Yo asombros, sustos y horrores.
PECADO
Oscuro abismo, pues eres
mi corte y mi monarquía,
en dulces sonoras voces
que el aire rompan veloces,
ideas al hombre envía
de vicios.
MUERTE
Sombras letales
que ya mis vasallos fuisteis,
tocadle al arma con tristes
ecos de espantos mortales.
Vanse. En un carro la MÚSICA y en otro la caja
MÚSICA
Hombre, en tu feliz estrella
de que eres mortal te olvida,
que la vida solo es vida
en cuanto se goza de ella.
CUERPO
Es verdad, y no me asombra
ser nuestra vida una flor
que nace con el albor
y fallece con la sombra.
Y pues tan breve se nombra,
de nuestra vida gocemos
el rato que la tenemos;
dios a nuestro vientre hagamos,
comamos hoy y bebamos
que mañana moriremos.
Dentro la MUERTE y tocan la caja primero
MUERTE
¡Hombre, al arma! Y de ese modo
no te descuides; advierte
que la muerte solo es muerte
en cuanto se pierde todo.
CUERPO
¡Ay de mí! Si soy mortal
y es mi vida llama breve,
¿cómo a gastarla se atreve
mi loca ambición tan mal?
Ser tengo a mi ser leal.
¡Vuelve, pensamiento, atrás!
¡No, no me despeñen más
de error tus sentidos llenos!,
que cada suspiro menos
es un enemigo más.
MÚSICA
Todo el gusto lo atropella,
pues es cosa conocida
que la vida solo es vida
en cuanto se goza de ella.
CUERPO
Es así, y yo me acomodo
a no malograr mi suerte.
Dentro la caja
MUERTE
Y la muerte solo es muerte
en cuanto se pierde todo.
Despierta
CUERPO
Una y otra voz partida
qué hay en el mundo me advierte.
MÚSICA
Vida, vida.
MUERTE
Muerte, muerte.
Todo junto
Muerte, muerte, vida, vida.
CUERPO
¿Qué es esto? ¿Pues cómo así
tan solo me miro yo?
¿Perdí Vida y Alma?
Salen todos
TODOS
No.
CUERPO
¿Que vuelvo a cobraros?
TODOS
Sí.
CUERPO
¿Pues cómo me habéis dejado
todos este breve instante?
ALMA
Como es un sueño bastante
a habernos enajenado.
CUERPO
Aquí me llama un placer
y allí me asombra un pesar.
VIDA
¿Pues qué tienes que dudar?
ALMA
¿Pues qué tienes que temer?
VIDA
Si el placer te llama, huella
esa aprensión homicida...
MÚSICA
... que la vida solo es vida
en cuanto se goza de ella.
ALMA
Si el pesar con otro modo
puede aprovecharse, advierte...
Caja Dentro
MUERTE
... que la muerte sólo es muerte
en cuanto se pierde todo.
CUERPO
Entendimiento y beldad
del Alma se han declarado
por la Muerte, y al Pecado
siguen Vida y Voluntad;
Memoria, ¿qué voto das?
MEMORIA
No le tengo. Tú eres cuerdo,
que hay vida y muerte te acuerdo;
a mí no me toca más.
ALMA
Vivir bien solo es vivir.
VIDA
El morir es lo postrero.
CUERPO
Pues siendo así, yo no quiero
morir antes de morir,
porque no he de haber nacido
solo para penas yo.
TODOS
¿Quién venció?
CUERPO
El gusto venció.
ALMA
Pues a mí no me ha vencido.
Y así cielo, sol y luna,
signos, estrellas, luceros,
hombres, aves, fieras, peces,
mares, montes, rayos, vientos,
mis lágrimas escuchad,
mirad mis suspiros tiernos;
y Vos, soberano juez,
que en el tribunal supremo
de once gradas de zafir
juzgáis los malos y buenos,
a mis voces atended,
oíd mis tristes lamentos,
que, más que a todos, a Vos
os he menester atento
cuando ante Vos poner trato
jurídicamente pleito
matrimonial a mi esposo,
que disuelva el casamiento
que contra su voluntad
hizo el Alma con el Cuerpo.
Que si el amor de la Vida
le ha dilatado algún tiempo,
conociendo en sus costumbres
la mala vida que tengo,
todo el amor le he perdido.
Y, así, también me querello,
en la vida que me da,
de sus malos tratamientos,
para cuya información
hoy primeramente alego
la fuerza que protesté
al descender de mi centro.
Luego, el error de persona,
pues quien tan vano y soberbio
procede, ¿qué más error
de persona que sus yerros?
Con estas dos causas, que una
bastara, ante Vos parezco,
y profetas y doctores
por testigos os presento.
Tomad a David su dicho:
veréis que dice en sus versos
el Salmo cuarenta y uno
—que es dos entre los hebreos—
«Saca de prisión al alma,
Señor». Y Agustín, haciendo
el comento, al pronunciar
prisión añade del cuerpo.
Genebrardo no prisión
la hace solo: sitio y cerco
de enemigos la publica,
y dice que hasta los mesmos
justos, más amigos míos,
conocen mis sentimientos.
Job en sus lamentaciones,
de mil miserias cubierto,
considerando a su alma
con tantos impedimentos,
dice que es inquieto mar,
cercado, ceñido y preso
de las márgenes de arena.
Y Jerónimo, advirtiendo
mi opresión, dice que son
cadenas y ligamentos
míos las enfermedades.
Pablo, mis males sintiendo,
de aquesta cárcel del alma
dice: «¡Oh, quién viera disuelto
este nudo de la carne!»;
y Gregorio Nacianceno
«Quítame, Señor, –repite–
túnica de tanto peso,
y ponme otra más suave».
Y mejor que todos ellos
Cristo mismo, pues sanando
una mujer que a los cielos
ver no podía, lo entienden
todos del impedimento
de las virtudes, de quien
yo justamente me quejo,
pues de todas mis virtudes
tiranamente carezco
despojada. Y finalmente
mi tormento es el tormento
del tirano que ligaba
juntos a un vivo y a un muerto,
pues que las bascosidades
de sus torpezas, deseos,
apetitos, iras, gulas
y liviandades padezco.
¡Justicia, Señor! ¡Justicia!
VIDA
¡Detén, detén el acento,
que de escucharte me pasmo,
que de oírte me estremezco!
El corazón, a pedazos
quebrándoseme en el pecho,
sin orden late.
CUERPO
A sus golpes
yo de pies y manos tiemblo.
¡Ay de mí, que juntamente
de Vida y Alma padezco
iguales las destemplanzas
y las pasiones a un tiempo!
Alma hermosa, no prosigas
la instancia, que yo te ofrezco
estimarte desde aquí,
solo a tu pureza atento.
Revoca la petición.
ALMA
Ya no puedo; ya no puedo
porque, ante Dios presentada,
Él la está juzgando y viendo.
CUERPO
¿Pues es posible que el trato
de los dos tan poco efecto
hizo en tu amor?
VIDA
¿Es posible
que el verme a mí padeciendo
no te mueve? Considera
que sin cuerpo y alma quedo
huérfana de padre y madre.
ALMA
Dios sabe si yo lo siento,
pero ya no está en mi mano.
LOS DOS
Sí está.
ALMA
¿Cómo?
VIDA
Dando,...
CUERPO
Haciendo,...
VIDA
... compadecida a mi llanto,...
CUERPO
... enternecida a mi ruego,...
LOS DOS
... apartamiento de aquesta
demanda.
ALMA
Hacer no es consejo
de ella apartamiento yo
si es ella el apartamiento.
VIDA
Pues ¡ay, infeliz de mí,
que soy la que lo padezco!
CUERPO
Memoria, ruégale tú
se duela de mí.
MEMORIA
No puedo,
que yo soy potencia suya,
y he de volver con quien vengo.
CUERPO
Voluntad, tú de mi parte
perdón la pide.
VOLUNTAD
Harto tengo
que pedirla para mí.
CUERPO
¿Tú me dejas?
VOLUNTAD
Yo te dejo.
CUERPO
Ahora veo que eres falso
amigo, pues sin acuerdo
en el riesgo me metiste
para dejarme en el riesgo.
Entendimiento, aunque tú
eres quien me debe menos,
no me desampares.
ENTENDIMIENTO
Yo
te asistiré hasta el postrero
término de la sentencia.
CUERPO
Voluntad, advierte en esto
cuánto mejor para amigo
es que tú el Entendimiento.
Aconséjame qué haré,
ya que conmigo te tengo.
ENTENDIMIENTO
Alegar que no fue cierta
la fuerza del Alma, puesto
que ella de su voluntad
usar no pudo primero
que el casamiento se hiciese;
y cuando se hiciese, es cierto
que habiendo ella concurrido
en tus gustos y deseos
alguna vez ya prestó
ella su consentimiento
y validó el matrimonio,
pues se embaraza con esto
la nulidad y será
divorcio solo, viniendo
tiempo en que vuelva a juntarse
contigo.
CUERPO
Así lo protesto,
soberano juez.
Sale la MUERTE con el hacha
MUERTE
Y así
a notificarte vengo
yo, que soy de su justicia
el ministro más severo...
VIDA
¡Ay de mí!, que ya la llama
que truje a este mundo ardiendo,
consumiéndose en sí misma,
agonizando, la veo
pulsar con tan poca luz
que un fácil, débil aliento
la puede apagar sin soplo.
MUERTE
... Dios...
CUERPO
¡No pronuncies tan presto
la sentencia! ¡Espera, espera,
que vale mucho un momento!
Mira que va en un instante
a decir el ver resuelto
todo un mundo, porque el hombre
es todo un mundo pequeño.
¡No la fábrica mayor
deshagas! La vista pierdo...
¡No aqueste reloj humano
desconciertes! Voz no tengo...
La lengua se me ha trabado,
entorpecido el aliento;
turbado se me ha el oído;
el tacto es volcán de hielo;
sufrir no puedo las ropas...
Desnúdase
¡Quién no hubiera sido, cielos,
para no dejar de ser!
Cuando en este trance advierto
que de todos mis sentidos
solo dura el sentimiento...
¡Qué agonía!
MUERTE
Dios me manda...
CUERPO
Deja que antes de saberlo
me aproveche de tener
conmigo a mi Entendimiento.
Confieso, Señor, mis culpas
y de todas me arrepiento.
MUERTE
...que se deposite el Alma
mientras que se sigue el pleito,
cuya sentencia cumplió
el número a tus alientos.
Mata la hacha
VIDA
Fácil llama fui nomás
y así en humo me resuelvo.
Con luz vine, a escuras voy;
soplo soy, llevome el viento.
Vase
CUERPO
Faltó la luz y quedé
tan torpe como primero.
ALMA
Faltó entre los dos la Vida
y quedé espíritu eterno,
sin saber de este divorcio
el depósito que tengo.
ENTENDIMIENTO
Sigamos los tres al Alma
en tanto asombro suspensos.
CUERPO
Desplomada va a buscar,
la gravedad de mi cuerpo,
la tierra.
MUERTE
Yo te pondré
en ella, porque es mi afecto
sacarte de ella y volverte
a ella también.
Cae en brazos de la MUERTE
CUERPO
Duro seno,
desnudo de ti salí
y así a ti desnudo vuelvo.
En los brazos de la Muerte
nací y en sus brazos muero;
no llevo del mundo más
que el desengaño que os dejo,
mortales, y aún fuera mucho
si os sirviera de escarmiento.
Éntrale la MUERTE en la gruta
ALMA
En mis sombras tropezando
y en mis errores cayendo
voy sin saber dónde.
Sale el PECADO y tiénela al ir a caer
PECADO
Yo
lo sé pues que yo te tengo.
ALMA
¿Quién eres?
PECADO
Soy el peligro
donde caíste primero.
ALMA
¿A la entrada y la salida
siempre has de estar al encuentro?
PECADO
Sí. Y esta vez no podrás
de mí escaparte, supuesto
que alguna vez concurriste
en las torpezas del Cuerpo.
ALMA
Sí podré, pues ya él pidió
perdón de todos sus yerros.
PECADO
Fue muy tarde y ha de ser
tu depósito mi centro.
ALMA
Nunca es tarde para Dios.
¡Que me abraso!, ¡que me quemo!
¡Misericordia, Señor!
¡Piedad, Señor!
PECADO
¡Eso es bueno!
¿Agora merecer quieres
con suspiros y lamentos?
¿No sabes que el alma solo
puede merecer viviendo
en el cuerpo, pero no
una vez fuera del cuerpo?
ALMA
Ya lo sé, pero también
sé, si merecer no puedo,
que este rato que me tienes
en tu poder, monstruo fiero,
puedo...
PECADO
¿Qué?
ALMA
... satisfacer
la culpa de mis defectos
con la pena de ser tuya
este instante. Y así es cierto
que llorando satisfago,
si llorando no merezco.
¡Piedad, Señor!, y pues tuve
reverencia, amor y celo
al banquete que me dio
cautivo mi Entendimiento
de la fe, el mérito grande
de tan alto sacramento
el término agora abrevie
de las penas que padezco
hasta llegar a mi patria.
Sale el NIÑO JESÚS
PECADO
Oyó tus voces el cielo.
Por los méritos de este
misterio de los misterios,
milagro de los milagros,
portento de los portentos,
pasa a tu patria, que, ya
todos sus claustros abiertos,
te aguarda la eterna vida.
CRISTO
Yo lo soy, porque perdiendo
la vida humana la eterna
halles en mí, conociendo
la distancia de una a otra.
Sube en este trono mesmo
que descendiste a gozarla,
Pónense en la apareencia
que aquesta fineza debo
a la fe con que adoraste
mi divino sacramento.
Y porque la accidental
goces también, mira al tiempo
que tú subes, en la tierra
depositado tu Cuerpo,
diciendo con Job...
Vese el CUERPO en la gruta como al principio
CUERPO
Aquí,
Señor, mi mudanza espero,
y que volverá a ser mía
mi esposa en el día postrero,
que en sentencia de revista
de este matrimonial pleito
me la entregues cuando vengas
a juzgar vivos y muertos.
ALMA
Demos alabanza todos
a este grande sacramento,
pues por él las iras templa
de sus sentencias el cielo.
PECADO
Cantad, mientras yo rabiando
a los abismos desciendo.
Húndese y salen llamas
MUERTE
Cantad, mientras yo a este tronco
vencido y vencedor vuelvo.
Ábrese el tronco de donde salió y éntrase en él
CUERPO
Cantad, mientras que yo aguardo
depositado en mi centro.
ALMA
Del pleito matrimonial
que traen el Alma y el Cuerpo
la mejor apelación
es a este gran sacramento...
MÚSICA
... cuyo grande misterio
—si el cielo tiene envidia—
envidia el cielo.
Al mismo tiempo que se canta esto suenan las chirimías y se cubre el HOMBRE y sube el NIÑO y el ALMA en la apariencia con que se da fin

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