Personajes
- SAN JUAN, baptista
- LA SINAGOGA
- EL JUDAÍSMO
- LA IGLESIA
- SAN PEDRO
- SAN ANDRÉS
- SANTIAGO
- SAN JUAN, evangelista
- SAN PABLO
- LA INOCENCIA
- EMANUEL
- PEREGRINO
- MÚSICOS
Sale toda la música en tropa y detrás san Juan Baptista con un bastón y en él una tarjeta con esta letra: «Omnes prophetae et lex, usque ad Ioannem propheta verunt, Matthei, cap. 11, num. 13» Canta
BAPTISTA
Venid, mortales, venid,
venid, venid a oponeros…
MÚSICA
…que en la nueva ley de la gracia
prebendas hay vacas, laureles y premios.
BAPTISTA
Venid, venid que la Iglesia
que es el católico gremio,
Canta
hoy en públicos edictos
llama a todos los ingenios.
Venid, venid, que la causa
es a proveer en ellos
los lugares que han vacado
del Antiguo Testamento.
Venid, mortales, venid,
venid a oponeros…
MÚSICA
…que en la nueva ley de la gracia
prebendas hay vacas, laureles y premios.
BAPTISTA
Este altivo, este eminente
poblado monte soberbio,
que coronado de nubes
monstruo es de cuatro elementos,
pues con su estatura sombra
hace al mar, pues con su peso
la tierra estremece, pues
con su bulto estrecha el viento
y mariposa sin alas,
porque no se alabe el fuego
naciendo le ciñe el sol
y el sol le ciñe muriendo,
sea público teatro
de nuestro pregón haciendo
notorio al mundo este edicto,
pues como profeta puedo
anticipar sus noticias
hasta que se llegue el tiempo
que el sol que hoy anuncio pueda
señalar, a cuyo efecto
entre aquestas dos montañas,
que polos del universo
estrella a estrella examinan
las luces del firmamento,
fijo quedará después
que en repetidos acentos
le publiquen nuestras voces
una y otra vez diciendo:
Canta
Venid, mortales, venid,
venid, venid a oponeros…
MÚSICA
…que en la nueva ley de la gracia
prebendas hay vacas, laureles y premios.
Vanse dejando el edicto fijo en medio del tablado y sale la Sinagoga como oyendo las voces, vestida a lo judío.
SINAGOGA
¿Que en la nueva ley de la gracia
prebendas hay vacas, laureles y premios?
¿Qué nuevo pregón es este,
o qué edicto es este nuevo,
a cuyo escándalo todo
el orbe se pasma viendo
que pronunciados del aire
y no gastadas del eco
llevan cabales sus voces
con la música el estruendo?
Nueva ley de gracia dice
que las publica, ¿qué es esto?
Nueva ley de gracia, ¿cómo
es posible haberla —¡cielos!—
siendo yo la Sinagoga,
que la escrita reverencio,
después que la natural
ley vacó para mi pueblo
cuando en Sinaí Moisén
extendió sus dos preceptos
en el decálogo a diez,
de quien fue buril el dedo
de Dios y lámina el mármol
que hasta hoy los conserva impresos
con vara y maná, tesoros
del arca del testamento?
Pero ¿qué dudo? ¿Qué dudo
que edicto sea, teniendo
hoy mi Sinagoga tantos
doctos insignes sujetos
que sabrán interpretarme
deste pregón los misterios?
Bando de Israel, amado
del gran Dios de los portentos:
¿Judaísmo?
Sale el Judaísmo
JUDAÍSMO
¿Quién me llama?
SINAGOGA
Tu Sinagoga, que habiendo
oído una voz en los montes,
porque es voz de los desiertos,
de ti pretende saber:
¿con qué razón, con qué intento
nueva ley publica, a cuyo
fin aqueste edicto ha puesto?
JUDAÍSMO
Aguarda, leeré el edicto,
porque con más fundamento
te responda. Dice así:
SINAGOGA
¡Ya de su sentido tiemblo!
JUDAÍSMO
Lee
Omnes Prophetae et lex usque,
ad Ioannem prophetaverunt.
SINAGOGA
¿Quién le firma?
JUDAÍSMO
Uno de cuatro
secretarios.
SINAGOGA
¿Cuál?
JUDAÍSMO
Mateo.
SINAGOGA
Pues ¿cómo a decir se atreve
que hasta Juan durar pudieron
mis profetas, dando así
a entender que a falta dellos
llama a quien en lugar suyo
venga a oponerse a sus puestos,
prebendas y dignidades?
JUDAÍSMO
Ni lo alcanzo, ni lo entiendo;
pero de quien esas voces
articula lo sabremos.
¡Oh tú confuso, oh tú errado
vulgo de gentes compuesto!,
¿qué edicto es este que vas
publicando?
TODOS
Dentro
El verdadero
edicto de nueva ley.
JUDAÍSMO
¿Todos respondéis a un tiempo?
Vuelven a salir todos los del edicto
BAPTISTA
Sí, porque un cuerpo no más
todos juntos componemos.
JUDAÍSMO
Pues si solamente es
el que componéis un cuerpo
místico de todos, todos
responded en un supuesto
que de todos producido
por todos hable.
TODOS
Sí haremos.
SINAGOGA
¿Y quién será aquese?
Sale de entre todos la Iglesia con manto y corona imperial.
IGLESIA
Yo.
JUDAÍSMO
¿Quién eres, prodigio bello?
SINAGOGA
¿Quién eres, divino asombro?
IGLESIA
Estadme los dos atentos:
Yo soy la que en el principio
del mundo fui y la que tengo
de ser hasta el fin del mundo,
pues fui, y soy, y seré gremio
y congregación de fieles
que hubo, y hay, y ha de haber, pero
con diferencia de estados,
circunstancias y sucesos.
Allá en la ley natural
tuve el estado primero,
donde sujeta nací
a las leyes y preceptos
de la razón natural
y sobrenatural, puesto
que Dios la naturaleza
crió humana, dirigiendo
y elevando para sí
su ser con poder inmenso.
Y este fin, no solamente
natural fue por su objeto
sino sobrenatural,
pues ya miraba a lo eterno.
Y así, le fue necesario
a Dios disponerla medios
ordenados a estos fines;
estos por entonces fueron
leyes naturales, leyes
sobrenaturales, pero
no visiblemente escritas
ni dadas en aquel tiempo,
sino impresas en el alma
con los caracteres cuerdos
de gracia y naturaleza.
Mas como en cualquiera imperio
o república no todos
son doctos, sabios y atentos
(y aunque lo sean, se ofrecen
ya dudas y ya argumentos
acerca de la observancia
de la ley) dispuso el cielo
que hubiese siempre visibles
oráculos verdaderos
a quien todos consultasen.
Y así fue Adán el primero
prevendado de la ley
natural, a quien siguieron
en ella los patriarcas
y los sacerdotes, siendo
doctos intérpretes suyos,
hasta que llegando el tiempo
de Moisén la natural
ley (que era en el universo
común a todos) vacó
respeto del pueblo hebreo,
porque habiendo de tomar
Dios carne humana y habiendo
elegido para sí
la familia deste pueblo,
quiso ilustrarle con nueva
ley. Y así, en el monte excelso
de Sinaí dio a Moisén
la escrita, el cual, sucediendo
a Adán, ocupó el lugar
de aquel preeminente puesto,
mas con esta diferencia:
que fue en este cargo electo
debajo de luz visible
y escrita, cuyos misterios
del grande Mesías venturo,
eran sombras y bosquejos,
especialmente en los ritos
ceremoniales, pues vemos
que son figuras y enigmas
de la luz del Evangelio.
Esta, pues, segunda ley
en quien tras Moisén tuvieron
en vez de los patriarcas
los profetas el gobierno
con la venida de Juan
también ha vacado, viendo
que ya no tardará el sol
pues hemos visto el lucero
que le ha de manifestar
no en visos, sombras y lejos
venturo, sino presente,
como lo asegura el texto
de ese edicto en quien dirá
por su escritura Mateo:
Quae onmes prophetae et lex, usque
ad Ioannem prophetaverunt.
Y aunque es verdad que yo nunca
un solo instante, un momento
vacar pude, porque siempre
permanecí, con todo eso,
parece que da licencia
este espacio, este intermedio
que hay desde el lucero al sol
para decir (con el tiento
permitido a la precisa
explicación de un concepto)
que hay hoy vacante, pues hoy
cesan los profetas vuestros.
Porque siendo, como he dicho,
su cargo y su ministerio
solo anunciar al Mesías,
y ya tan cerca le vemos
en Juan pues, aunque él no es luz,
testimonio es de luz, cierto
será que a su vista vayan
las sombras desvaneciendo
los horrores y que vaquen
las dignidades y puestos
de los profetas. Y así,
con esta causa pretendo
llamar a la oposición
a los más doctos ingenios
en cuya lid mi justicia
será su merecimiento.
Y asentada la vacante,
para que nada dejemos
por decir, a los principios
de mi principio me vuelvo.
Aquí, curiosos, aquí
os he menester atentos
porque siendo yo en común
y no dejando de serlo
en particular la Iglesia,
con dos sentidos a un tiempo,
hoy a dos luces habéis
de entender un pensamiento.
Yo primeramente fui
madre de ciencias, supuesto
que la gran sabiduría
es el alma deste cuerpo
místico, luego si quiso
decir en idioma ajeno
Maredit, madre de ciencias,
no será mucho que siendo
yo en común la Iglesia, sea
en particular el centro,
el dosel, la silla, el plaustro
de toda ella y, en efecto,
la corte donde al juicio
de sus mejores consejos
se provean las vacantes.
Y así, Maredit (mas esto
no ha de decirlo la voz,
si no lo ha dicho el silencio)
sobre las más altas cimas,
los collados más excelsos
de los montes coronada
me vi de los rayos bellos
del sol allá en los Cantares;
mas a esto tampoco quiero
dar explicación, pues ya
he asentado por lo menos
tras darme Maredit nombre
darme los montes asiento
sobre tostadas alfómbras
de pedernales de fuego.
La principal puerta mía
es por agua; y así tengo
un ancho puente por donde
han de entrar los forasteros
que vengan a mí pasando
por el agua lo primero,
para entrar después por puerta
cerrada que ahora está. Pero
aunque se abra para todos,
para uno solo sospecho
que ha de ser puerta cerrada
antes y después. No quiero
dar más señas; y así agora
a atar el discurso vuelvo.
A ese fin se ha publicado
ese edicto, porque habiendo
vacado en mí los lugares
que Elías y Moisén tuvieron
y Jonás, que son las tres
sillas que en la Iglesia fueron
siempre por oposición
dadas al merecimiento,
porque son la doctoral,
la penitenciaria, y luego
la magistral dignidades
que hoy están vacas. Supuesto
que la doctoral de leyes
tuvo Moisén en el pueblo;
la penitenciaria Elías
habitando en el desierto
y Jonás la magistral
de predicación haciendo
a Nínive, antes ciudad
sin Dios, ciudad de Dios, quiero
darlas por oposición,
a ella desde aquí admitiendo
cuantos a oponerse vengan
llamados de los acentos
de esa música que dando
va mis edictos al viento
diciendo en estos carteles
y en esas voces diciendo:
Venid, mortales, venid
venid, venid a oponeros…
MÚSICA
…que en la nueva ley de la gracia
prebendas hay vacas, laureles y premios.
Vanse todos cantando, habiendo quitado el edicto, y quedan solos la Sinagoga y Judaísmo
SINAGOGA
Oye.
JUDAÍSMO
Espera.
SINAGOGA
Escucha.
JUDAÍSMO
Aguarda.
SINAGOGA
Que asombrada…
JUDAÍSMO
Que suspenso…
SINAGOGA
…al oírte…
JUDAÍSMO
…al escucharte…
SINAGOGA
…¡de ira rabio!
JUDAÍSMO
…¡de horror tiemblo!
SINAGOGA
¿Judaísmo?
JUDAÍSMO
¿Sinagoga?
SINAGOGA
¿Qué prodigio…?
JUDAÍSMO
¿Qué portento…?
SINAGOGA
¿…es el que así te ha turbado?
JUDAÍSMO
Pregúntate a ti lo mesmo,
pues la venida de Juan
de una misma suerte ha puesto
en dudas y confusiones
la Sinagoga y el pueblo:
¿si será aqueste el Mesías?
SINAGOGA
No, que viene sin estruendo,
como Isaías le aguarda,
de relámpagos y truenos
y aún no miramos cumplidas
en los cómputos del tiempo
las semanas de Daniel.
JUDAÍSMO
Uno y otro considero,
y uno y otro me obscurecen
la luz del entendimiento;
porque ¿en quién piensa ocupar
de la ley el magisterio
que tuvo Moisén? ¿Quién puede
ser cabeza della?
Descúbrese en el primer carro una barca y en ella Pedro con el timón, Andrés con la vela, y Juan y Diego con los remos, vestidos de pescadores.
ANDRÉS
Pedro,
cuidado con el timón
pues te ha tocado el gobierno
de aquesta pequeña nave
en que tormenta corremos.
JUDAÍSMO
Aguarda, que a mi pregunta,
sea acaso o sea proverbio,
parece que han respondido.
SINAGOGA
Acaso ha sido, pues vemos
que de humildes pescadores
el fácil errado leño
en el mar de Galilea
está tormenta corriendo,
cuando nosotros dudando.
JUDAÍSMO
Pues a mi discurso vuelvo;
¿quién (dejo a Moisén) podrá
llegar a ocupar el puesto
de su hermano Aarón?
PEDRO
Andrés,
coge la vela con tiento
que la vara de la entena
con las ráfagas del viento
enreda en aspas y cruces
todas las jarcias.
JUDAÍSMO
¿Qué es esto?
¿Al nombrar a Aarón responden
tocando, no sin misterio,
en su vara?
SINAGOGA
No hagas caso
de los acasos; pues ellos
en términos de faena
hablan por tomar el puerto.
JUDAÍSMO
Pues ¿quién, si el discurso sigo,
podrá ahora, ni otro tiempo,
suceder al gran David,
que interpretamos dilecto,
que es de Dios amado?
DIEGO
Juan,
con la pluma de ese remo,
en el papel de las ondas
dejarás tu nombre impreso,
si de la mareta vences
con él los embates.
JUDAÍSMO
¿Y esto
ha sido también acaso?
SINAGOGA
Claro está.
JUDAÍSMO
Mucho lo temo
oír metáforas de pluma,
cuando de David me acuerdo;
mas, ¿quién al gran Josué,
valiente lidiador nuestro,
podrá suceder jamás
en tantas victorias?
JUAN
Diego,
por ti habemos de vencer
guerra de dos elementos.
JUDAÍSMO
También de guerra han hablado
cuando a Josué nombro.
SINAGOGA
Presto
verás que todas tus dudas
han sido sin fundamento,
pues ya cercana la quilla
de tierra está.
JUDAÍSMO
Con todo eso,
por el susto que me han dado
no quiero hablarlos ni verlos.
Vamos por estotra parte.
Pásase al carro de enfrente, donde se descubre un caballo y en él Pablo y un criado a su lado, y a su tiempo baja el caballo y él se apea.
Y el discurso prosiguiendo;
la predicación de Jonás,
rebelde a Dios algún tiempo,
¿quién la sucederá?
CRIADO
Pablo,
tu vida está en grande riesgo,
pues, rebelde ese caballo
a la obediencia del freno
despeñarte intenta.
PABLO
Yo
le fatigaré el aliento
de suerte que cuando caiga,
aun de montes más soberbios,
sea feliz mi caída.
JUDAÍSMO
Todo es prodigios y agüeros
para mí, montes y mares.
SINAGOGA
Caminantes son que huyendo
la tempestad apresuran
el paso.
JUDAÍSMO
Oírlos no quiero;
ven por aquí, Sinagoga.
Pásase al otro carro, y en lo alto dél pasan Emanuel, vestido de peregrino, y la Inocencia de villano
Y dime: ¿quién, en efecto,
en la nueva ley será,
si del principio me acuerdo
de la natural de quien
procedió la escrita luego,
segundo Adán?
INOCENCIA
Emanuel,
las ruinas de aquel deshecho
portal podrán albergarnos
de las iras del invierno.
EMANUEL
Ven, Inocencia, conmigo
porque desde él voces demos
a todos los peregrinos
que van errados.
INOCENCIA
Primero
daré, porque el cielo y tierra
aplaquen rigor tan fiero:
¡Gloria a Dios en las alturas
y paz al hombre en el suelo!
JUDAÍSMO
¡Otro prodigio, otro asombro!
SINAGOGA
La Inocencia, a lo que veo,
de unos pastores allí
un peregrino extranjero
guía a un portal que le abrigue
de las cóleras del cierzo.
JUDAÍSMO
Pues ven por estotra parte,
veré a quién en ella encuentro.
Pasase al carro de san Juan Baptista
BAPTISTA
Venid, mortales, venid,
venid a oponeros…
MÚSICA
…que en la nueva ley de la gracia
prebendas hay vacas, laureles y premios.
JUDAÍSMO
Otra vez con Juan he dado,
mas este ya no es agüero
que, pues a la oposición
convida, oponerme pienso
en dos sentidos: el uno,
como rabino y maestro;
y el otro, como enemigo.
SINAGOGA
Pues si Sinagoga y pueblo
contra todos se conjuran…
JUDAÍSMO
…qué importarán los proverbios…
SINAGOGA
…del pescador en el golfo…
JUDAÍSMO
…del caminante en el riesgo…
SINAGOGA
…del peregrino en las ruinas…
JUDAÍSMO
…ni de Juan en el desierto…
SINAGOGA
…aunque en nueva Babilonia…
JUDAÍSMO
…repitan todos a un tiempo:
Bajan los cuatro
LOS PESCADORES
¡A tierra, a tierra, que ya
vencimos el mar soberbio!
Apease del caballo
PABLO
Aquí bruto queda en tanto
que yo me informo qué es esto.
EMANUEL
Venid, venid a albergaros,
peregrinos extranjeros,
tomad mi cruz y seguidme.
Vase
BAPTISTA
Venid, venid a oponeros…
Dentro
MÚSICA
…que en la nueva ley de la gracia
prebendas hay vacas, laureles y premios.
Bajan al tablado Pedro, Andrés, Juan y Diego; y por la otra parte Pablo, vestidos ellos de pescadores, y el otro de romano
PEDRO
¡Gracias, cielo divino,
que vencido ese monstruo cristalino,
a tierra hemos llegado!
ANDRÉS
Si tú, Pedro, el timón has gobernado,
siendo nuestro piloto,
¿qué mucho que aquilón, ábrego y noto
te hayan obedecido?
DIEGO
Grave el rigor del huracán ha sido,
que contra nuestra nave
se levantó.
JUAN
Por más que fuese grave
su cólera atrevida,
zozobrada la vio, no sumergida,
salvándose a pesar de sus rigores.
PABLO
Decidme, humildes pobres pescadores,
que de Genezared hoy en la playa,
freno de arena que detiene a raya
ese del mar caballo desbocado
siempre de sus espumas argentado,
vivís de la marítima tarea:
¿qué maravilla sea
la de un público edicto,
en papel de aire con la voz escrito,
de un profeta que incierto
clama desde las cumbres del desierto?
Que con deseo de saber qué ha sido
a solo preguntároslo he venido,
arredrado dejando aquel caballo
por ver si luces o si sombras hallo
contra lo que entendí de aquellas voces
que más escandalosas que veloces
de aquí espacio sonaron no distante.
PEDRO
Galán, bizarro, heroico caminante,
cuya presencia a presumir nos mueve
que el amor de justicia se te debe,
mal responder podemos
porque la misma duda padecemos.
Ese sonoro acento,
que con sola una voz ocupó el viento,
dentro del mar oímos
y con deseo de saber salimos
qué sirena esta música ha causado.
PABLO
Según eso, no solo mi cuidado
hoy podrá de vosotros informarse,
pero en obligación de declararse
está en aqueste punto
y deciros lo mismo que os pregunto.
Hasta aquella perdida parte, aquella
que pendiente a la voz percibí della,
sabed, a lo que oí, que su sentido
es decir que han vacado y perecido
las sombras y figuras
de que llenas están las Escrituras.
Con cuya novedad dar vuelta quiero
hoy a Jerusalén, adonde espero
oponerme a los ritos
de esos nuevos escándalos y edictos,
que falsamente intima
ese o hombre, o lucero, o voz, o enigma.
ANDRÉS
Pues decid, ¿no pudiera
ser que fuese doctrina verdadera?
Pues, si el cómputo hacemos de los días,
en vísperas estamos del Mesías,
con que de los profetas considero
vacar el cargo.
PABLO
¿Tú eres el primero
que crédito le ha dado?
ANDRÉS
En mucho estimo haberlo yo empezado;
pues si él de los profetas nos da indicio
que ha empezado a vacar el santo oficio,
esperanza me queda
cuando otro Santo Oficio le suceda
de que en fe de haber sido
yo el primero en su fe, de agradecido
haga las señas mías
marca de su rebaño a las impías
ovejas que apartadas dél se salen,
cuando de Andrés las armas las señalen.
PABLO
A todo respondiera,
si con vosotros argüir no fuera
inútil bizarría.
JUAN
No tanto despreciéis la grosería
de humildes pescadores,
que yo, Juan, el menor de sus menores,
tengo espíritu tal, tal fe, tal celo,
que del águila juzgo corto el vuelo;
aunque lidiar presuma,
con el sol, rayo a rayo y pluma a pluma.
PABLO
Sí será; pero ved, que es gran distancia
la que hay desde el valor a la arrogancia.
DIEGO
Si del valor a oír desprecios llego,
mirad que habrá de responderos Diego
haciendo ya ese mar, ya esa campaña,
árbitros de una hazaña y otra hazaña.
PABLO
Pues si con tales modos
de fe, ingenio y valor blasonáis todos,
¿por qué, decid, al veros
con méritos no vais?
TODOS
¿A qué?
PABLO
A oponeros
a esas vacas prebendas
que dejan los profetas.
PEDRO
Porque entiendas
que no desconfiamos y creemos,
a otra voz que nos llame nos iremos.
PABLO
¿Qué voz ha de ser esa,
si la de Juan, que por Mateo confiesa
que hasta él durar pudieron
los profetas, aún no os satisfacieron?
PEDRO
La que siguiendo ese concepto diga…
Dentro
EMANUEL
…tome su cruz y mis pisadas siga
quien pescador dos veces
lo será de los hombres y los peces.
PABLO
Nueva voz el discurso ha interrumpido.
PEDRO
De un sentido pasando a otro sentido,
parece que nos llama.
PABLO
No es la de Juan, aunque en desiertos clama,
sino de un peregrino
que de un pobre portal sale al camino.
ANDRÉS
Aunque no sea de Juan, de Juan espero
el misterio entender; y así, primero
le he de buscar.
Vase
JUAN
Para ir tras ti quisiera
que sus plumas el águila me diera.
Vase
DIEGO
Yo, que su actividad me diera el fuego,
pues soy hijo del trueno.
Vase
PEDRO
Espera, Diego.
Perdonad, que, aunque os dejo desta suerte,
vuestro amigo he de ser hasta la muerte.
Vase
PABLO
Yo, pues solo me hallo,
cobraré mi caballo
y del mal que me ahoga
noticia le daré a la Sinagoga,
de quien ministro fiero
ser desta ley persecución espero,
aunque desconfiado
de ver que a Juan los cuatro hayan llegado,
a quien ha sucedido
al primero cartel otro sentido
mudando, pues ahora dice
donde entonces dijo: Usque
ad Ioannem…
Canta dentro
BAPTISTA
Ecce Agnus Dei,
qui tollit peccata mundi.
PABLO
¿Aqueste es el Cordero
que quita los pecados? ¡De ira muero!
¿Qué Cordero es aqueste?
Yo lo sabré y, aunque correr me cueste
el orbe y alma y vida
aventure al rigor de una caída,
este ligero céfiro animado
he de desalentar desesperado
hasta saber qué sentido
es aqueste que en sí incluye
el decir…
BAPTISTA
Ecce Agnus Dei.
PABLO
Ecce Agnus Dei.
BAPTISTA
Qui tollit peccata mundi.
PABLO
Qui tollit peccata mundi.
Cantando uno y representando otro se van y salen Emanuel, vestido de peregrino, y la Inocencia de villano, como oyendo el verso
EMANUEL
¿Qué te parece, Inocencia,
desta tierra a que he venido?
INOCENCIA
Ingrata en extremo ha sido,
o dígalo la inclemencia
con que te recibe; pues
en mariposas de hielo
abajo se viene el cielo.
EMANUEL
Frío, hambre y cansancio es
lo que a buscar vengo.
INOCENCIA
Yo
nunca esas cosas buscara,
sin buscarlas las hallara,
y más aquí donde no
hay quien sin zozobras viva;
nunca yo viniera acá
a estar en mi mano ya
que una vez me vi allá arriba.
En el Paraíso nací
de la original Justicia,
dél me arrojó la Malicia
y a los cielos me subí.
La Inocencia soy, licencia
tengo de ser siempre; pues
va de preguntas, que esta es
la pensión de la Inocencia:
¿por qué de allá me has traído?
EMANUEL
Porque importó haber bajado
de Inocencia acompañado,
puesto que el cordero he sido,
símbolo suyo fiel,
de que esa voz es indicio
desde el primer sacrificio
de los corderos de Abel.
INOCENCIA
Pues ya que al mundo veniste
en traje tan peregrino,
¿a qué ha sido este camino?
EMANUEL
¿La primera voz no oíste
en la nueva alegoría
de oposición a que hoy
llama?
INOCENCIA
Sí.
EMANUEL
Pues si yo soy
la eterna Sabiduría,
puesto que la omnipotencia
de mi Padre es sumo honor,
de su Espíritu el amor,
como de su Hijo la ciencia,
y este soy yo, claro está
que a certamen donde oí
llamar los sabios a mí
venir me ha tocado.
INOCENCIA
Ya
a aqueso estoy respondido:
mas cuando oponerte quieras
donde dignamente esperas
ser laureado y aplaudido,
¿por qué tan pobre veniste
y a pretensiones?
EMANUEL
Porqué
así en favor no se ve
que mi mérito consiste
quiero que luzga por mí
y no por mi autoridad
de mis ciencias la verdad.
Y pues veo desde aquí
en la más excelsa cumbre
de aquel coronado monte,
que aguja deste horizonte,
registra del sol la lumbre,
la gran corte hermosa y bella
de la Iglesia, cuya fama
madre de ciencias la llama;
y por ceñirla la estrella
del Héspero, que en luz baña
de uno y otro rosicler
sus torres, mereció ser
por el Héspero de España
cabeza, cuyo edificio
para campaña eligió
la lid del ingenio. Yo,
dando de mi ciencia indicio,
llegar quiero a presentarme
en su oposición y ver
qué puntos tengo de leer
para llegar a sentarme
en las sillas de su coro.
INOCENCIA
¿Qué crédito te han de dar
viéndote pobre llegar
desnudo y solo?
EMANUEL
No ignoro
que estilo es y autoridad
que el que a oponerse prevenga
con algún séquito venga.
Y así, a la universidad
del mundo de parte mía
envié a Juan diciendo que
aquí espero para que
entren en mi compañía.
INOCENCIA
Mucho temen mis sentidos
que de su voz informados
sean muchos los llamados
y pocos los escogidos.
Sale el Baptista con la vara y en ella el «Ecce Agnus Dei»
BAPTISTA
Dame tus pies de quien no
el lazo tocar merezco
pues solamente me ofrezco
a siempre seguirlos yo.
EMANUEL
Juan, ¿a quién tu claro acento
en busca mía ha traído?;
¿quién son los que me han seguido?
BAPTISTA
Escucha, Señor, atento:
en el desierto la voz
de un público edicto di,
en cuyos ecos corrí
por todo el aire veloz.
Los príncipes y señores
dél noticia no tuvieron
y solamente me oyeron
cuatro humildes pescadores;
dijo la Gentilidad
que estaba en sus sacrificios,
cuando ellos redes y oficios
dejaron por tu verdad;
el Judaísmo desprecio
de mí hizo, habiéndome oído.
EMANUEL
Si los pobres han venido,
esos estimo, esos precio;
y así, que lleguen te digo
a la oposición porqué
iluminados de fe
entren al templo conmigo.
BAPTISTA
Un clarín será mi voz
que los convoque a este fin.
INOCENCIA
Atención con el clarín
cortando el aire veloz.
Canta
BAPTISTA
Si toca la caja,
si suena la trompa,
destrozo de guerra
cual aire rimbomba
y bélicas voces
convocan la gente,
ya más dulcemente
acentos veloces.
Llega, bando amado,
que enseñarte quiero
que este es el Cordero
que quita el pecado.
Si toca la caja,
si suena la trompa,
destrozo de guerra
cual aire rimbomba
y bélicas voces
convocan la gente,
ya más dulcemente
acentos veloces.
Llega, bando amado,
que enseñarte quiero
que este es el Cordero
que quita el pecado.
Salen oyendo esta voz Pedro, Andrés, Juan y Diego
PEDRO
Si de maravillas tantas
ser testigos merecemos,
humildemente ponemos
nuestras vidas a tus plantas.
A la oposición venimos
y, aunque humildes pescadores,
fiados en tus favores
esperanza y fe trajimos
de merecer y triunfar
en aquesta competencia.
EMANUEL
Y no en vano, que mi ciencia
solo está en creer y obrar;
y así lugares pedid
a oposición de tal fama.
TODOS
¡Ah de la Iglesia!
Dentro una voz
VOZ
¿Quién llama?
Cantado esto
BAPTISTA
Abrid las puertas, abrid.
VOZ
¿A quién?
BAPTISTA
Al príncipe vuestro,
y publicando vitoria
entrará el rey de la gloria.
Sale el Judaísmo, alborotado
JUDAÍSMO
Esperad, ¿quién es rey nuestro
y de la gloria a quien hoy
aplaudís de aquesta suerte?
TODOS
A él, que es poderoso y fuerte.
JUDAÍSMO
¿Eres tú acaso?
EMANUEL
Yo soy.
Cae el Judaísmo en tierra
JUDAÍSMO
¡Ay de mí! Tu voz ha sido
trueno que en mortal desmayo
trajo disfrazado el rayo
que me ha postrado y rendido.
Si eres príncipe y señor
poderoso y fuerte, así
recibirte es bien; mas di:
¿quién eres?
EMANUEL
Opositor
desta vacante a que hoy
edictos se han publicado.
Levántase
JUDAÍSMO
Yo también, y me ha pesado
de ver que a tus pies estoy;
y así, el honor que te di
vuelvo atrás.
PEDRO
No vuelvas tal,
Saca el alfanje
o en tu sangre este puñal…
EMANUEL
Envaina, Pedro; no así
me defiendas.
Detiénele
PEDRO
Por maestro
te obedezco ya.
EMANUEL
Proseguid.
BAPTISTA
Abrid las puertas, abrid.
Canta
VOZ
¿A quién?
BAPTISTA
Al príncipe vuestro.
JUDAÍSMO
Yo también (¡mi voz me ahoga!)
llamaré (¡fiera fatiga!)
gente que mi bando siga.
¡Ah confusa Sinagoga!
Sale la Sinagoga y Pablo
SINAGOGA
Turbada tus voces sigo,
aunque con satisfacción
de que a aquesta oposición
a Pablo traigo conmigo.
PABLO
Así mis afectos muestro.
EMANUEL
Tercera vez proseguid.
BAPTISTA
Abrid las puertas, abrid.
VOZ
Canta
¿A quién?
BAPTISTA
Al príncipe vuestro.
Aparece la Iglesia en un trono con un libro en la mano y corona y cetro
IGLESIA
Abrid las puertas, que ya
veo en bandos diferentes
que a oponerse varias gentes
vienen.
EMANUEL
Los puntos nos da
a todos que hemos de leer,
nueva deidad de la ciencia.
IGLESIA
Ten tú este libro, Inocencia.
Dale el libro
INOCENCIA
¿Qué libro es éste?
IGLESIA
El que ser
mereció por su presencia
de memoria, en que asentados
están los predestinados.
INOCENCIA
De casos es de conciencia.
IGLESIA
Llegad que, porque malicia
no se arguya al elegir,
la Inocencia le ha de abrir
y yo he de guardar justicia.
Tres sillas, tres puestos son,
tres prebendas las que aquí
hoy están vacas y en mí
se dan por oposición.
La una es la doctoral
de leyes.
JUDAÍSMO
Pues a esa quiero
oponerme yo el primero;
pues de la ley natural,
hasta la escrita pasé
y en ellas soy graduado.
EMANUEL
Yo también, pues soy laureado
en ambas y lo seré
en otra que ha de seguir
a las dos.
Llegan los dos
IGLESIA
Abre, Inocencia,
ese libro de la ciencia,
y para leer y argüir
da los puntos a los dos
de los cánones sagrados
que están en leyes fundados.
INOCENCIA
Por esta parte abro a Dios
y a ventura.
Abre el libro
IGLESIA
¿Qué ha salido?
La materia léela, pues.
Lee
INOCENCIA
La de Sacramentis es.
EMANUEL
Era fuerza haberlo sido,
que esa es la de mis intentos.
JUDAÍSMO
Y la de los míos también,
que es argüir contra quien
viene haciendo sacramentos.
Retíranse estos y llegan Pablo y Juan
IGLESIA
La otra de la oposición
de aquestos lugares tres
es la magistral, que es
la de la predicación.
PABLO
Pues en esa es bien que intentes
darme puntos para leer,
que solamente ha de ser
Pablo el doctor de las gentes.
JUAN
También oposición mía
es, pues nombre me darán
a mí del teólogo Juan.
IGLESIA
Abre por la teología,
dales los puntos que pide
ciencia de misterios llena.
Abre el libro
INOCENCIA
Dios me la depare buena.
IGLESIA
¿Qué materia es?
Lee
INOCENCIA
La de Fide.
PABLO
Bien a propósito fue
de mi ingenio singular.
JUAN
Sí, que para predicar
es primer punto la fe.
PABLO
Mis epístolas dirán
quién a Pablo se prefiere.
JUAN
Más lo dirá quien leyere
los Evangelios de Juan.
Retíranse los dos y llegan los demás y la Sinagoga
IGLESIA
La Penitenciaria agora
es la que vaca tenemos.
PEDRO
Todos a esa pretendemos
hoy oponernos, señora.
SINAGOGA
Yo también, pues contra todos
los que seguís ese bando
he de oponerme dudando
tan nuevos y extraños modos.
IGLESIA
De Penitencia veamos
qué lee quien a ella se opone.
Lee
INOCENCIA
De Attritione et Contritione.
IGLESIA
Pues ya que juntos estamos
y que el ingenio excelente
tanto brilla, luce tanto
en estas materias cuanto
discurre más promptamente,
no hay que esperar: argüid
en los puntos que han salido.
EMANUEL
Supuesto que soy y he sido
en todo el primero, oíd:
La materia deste día,
que ha tocado a mis intentos,
es la de los sacramentos,
ley es de la ciencia mía,
en que defiendo, que son
dos del hombre las fortunas:
por generación las unas
y por regeneración
las otras. Pues aunque viva
por generación cualquiera,
ninguno vivir espera
sin que por agua reciba
renaciendo nuevo ser,
cuya regeneración
es de la confirmación
revalidada al tener
adulta edad; a quien sigue
la penitencia, que a ser
viene más que renacer,
porque el que a hacerla se obligue
no solamente renace
pero, si bien la ejercita,
a nuevo ser resucita
de culpa en que muerto yace.
Y aquesta resurrección
trae por mayor excelencia
después de la penitencia
el paso a la comunión.
JUDAÍSMO
Aguarda, espera, que aunque
desde sus principios niego
tan nuevas proposiciones,
como las que vas haciendo,
a esa cuarta he de argüirte,
o dejando o remitiendo
poder renacer el hombre
o vivir después de muerto.
Y así, siendo, como soy,
del gran Judaísmo el pueblo,
quiero con razones suyas
empezar el argumento.
INOCENCIA
Atención, que todo es
traducción del Evangelio.
JUDAÍSMO
¿Quién eres tú para que
o creamos o dudemos
que tienes autoridad
de hacer sin más fundamentos
opiniones? ¿Eres Elías?
EMANUEL
No soy Elías.
JUDAÍSMO
Di presto,
¿quién eres?
EMANUEL
La luz del mundo;
quien fuere en mi seguimiento
no pisará las tinieblas,
luz de vida tendrá.
JUDAÍSMO
Bueno;
¿y eres tú, dime, el que trae
testimonio de todo eso?
EMANUEL
Yo de mí mismo le traigo
y es el mejor y más cierto.
JUDAÍSMO
¿Tú solo eres quien lo dices?
EMANUEL
Conmigo a mi Padre tengo
y en tu ley escrito está:
testimonio verdadero,
el testimonio es de Dios.
JUDAÍSMO
¿Dónde está tu Padre?
EMANUEL
Necio,
sabe de mí, sabrás dél.
JUDAÍSMO
¿Qué quieres decirme en eso?
¿Qué eres el Mesías?
EMANUEL
Tú
lo dices.
JUDAÍSMO
Pues no lo creo,
ni creeré nada que digas.
EMANUEL
Si verdad te digo, pueblo,
¿por qué no me crees?
JUDAÍSMO
Porqué
samaritano eres pienso;
y aun pienso, sí, que demonio
tienes.
EMANUEL
Demonio no tengo;
honro a mi Padre y por él
te sufro tales desprecios.
Él por mí dice que quien
admita mis sacramentos
y mis pasos siga, crea
que no morirá en eterno.
JUDAÍSMO
¿Cómo ha de admitirlos nadie
(ya que a la cuestión volvemos,
punto de la oposición)
si asentado en el primero
que el hombre renace, pasas
a la confirmación luego,
que es el segundo; y después
asientas en el tercero
que la penitencia puede
resucitarle?
PEDRO
A mí eso
de la penitencia toca
y así la réplica quiero
tomar, pues esto no es
salir del discurso vuestro.
Renacer el hombre de agua
de Espíritu Santo Inmenso
por el bautismo no es
materialmente entendiendo
que vuelve a nacer, sino
espiritualmente, siendo
ser segundo el que recibe.
La penitencia es lo mesmo
porque allí no resucita
a segunda vida el cuerpo,
sino el alma.
SINAGOGA
Contra, yo
desta manera argumento:
bautismo ni penitencia
no dan vida, ni ser nuevo;
luego es falso cuanto dices.
PEDRO
El antecedente niego.
SINAGOGA
Yo pruebo el antecedente:
quien te enseña ese precepto
no ha tenido autoridad
para establecerle, luego
con achaques de atentado,
de sospechoso y superfluo,
es falso.
PEDRO
Niego; que a mí
nadie me ha enseñado esto,
que la razón natural
y sobrenatural, puesto
que ambas en el hombre asisten,
me lo ha enseñado.
SINAGOGA
Contra eso:
de ese peregrino vienes
en el bando, ¿luego es cierto
que aprendiste sus errores?
PEDRO
Esa consecuencia niego,
porque apenas le conozco.
SINAGOGA
Dél lo has aprendido.
PEDRO
No he hecho.
SINAGOGA
Ya tres veces has negado
la fuerza de mi argumento.
EMANUEL
Pedro, ¿que no me conoces?
PEDRO
No me mires tan severo,
que ya, ya de tu justicia
los graves rigores tiemblo.
EMANUEL
¿Por mi justicia no más
sientes negarme?
PEDRO
Sí siento;
por tu amor también me pesa
y ser quien eres, y espero
llorar mi culpa de suerte
que alcance perdón.
IGLESIA
Con eso
de atrición y contrición
has leído con acierto
y pues tras la penitencia
la comunión viene a tiempo;
proseguid los dos.
JUDAÍSMO
La duda
es en que confuso encuentro
más repugnancias: ¿qué es
comunión?
INOCENCIA
Bueno va esto,
poco a poco ya del día
se han entrado en el misterio.
EMANUEL
Es una unión que ha de hacerse
entre el hombre y Dios, subiendo
el hombre a ser Dios, bajando
Dios a ser hombre.
JUDAÍSMO
¿Qué medios
son los de esa comunión?
EMANUEL
Un bocado en que mi cuerpo
sacramentado ha de estar
en las especies y velos
de pan, no ya pan, sino
carne y sangre; porque huyendo
la substancia, el accidente
queda.
JUDAÍSMO
Contra, así argumento:
en buena filosofía
principio es que todo cuerpo
ocupar debe lugar,
el pan tiene cuerpo; ¿luego
la carne en él no le ocupa?
EMANUEL
La mayor distingo.
JUDAÍSMO
¡Ea!, presto.
EMANUEL
En buena filosofía
principio es que todo cuerpo
ocupar debe lugar;
el cuerpo extenso, concedo;
el cuerpo que está con modo
indivisible, eso niego.
JUDAÍSMO
¿Quién me podrá asegurar,
engañándome a mí mesmo,
que sea carne el pan?
EMANUEL
La fe.
JUDAÍSMO
¿Qué es fe?
JUAN
Yo ese punto tengo,
y así la réplica es mía.
Fe es un sacrificio ciego
del alma por el oído
cautivo el entendimiento.
PABLO
Contra: ¿cómo, di, es posible,
si pan gusto, si pan veo,
si pan huelo, si pan toco,
comer carne y sangre?
JUAN
Haciendo
que esta fe supla piadosa
del sentido los defectos.
PABLO
No es posible, y no ya solo
con la pluma mi desvelo
lidiará; mas con la espada,
cuando animoso y soberbio
contra los incircuncisos
esgrima el templado acero.
EMANUEL
Entonces y agora yo
rendirte y postrarte pienso
con sola una voz.
PABLO
¿A mí
con voz?
EMANUEL
Sí.
PABLO
¿Cómo?
EMANUEL
Diciendo
Pablo, ¿por qué me persigues?
Cae en el suelo
PABLO
Calla, que esa voz me ha muerto.
Mas no, la vida me ha dado,
pues ilumiunado veo
en favor de mi fortuna
todos los cielos abiertos.
SINAGOGA
¿Pablo?
PABLO
Ya Pablo no soy,
ya no vivo yo en mí mesmo,
porque vive Cristo en mí;
huid, Sinagoga y pueblo,
o yo de los dos huiré.
JUDAÍSMO
¿Qué tienes?
PABLO
Decirlo intento,
pero fáltame la voz
y así por escrito quiero,
Judaísmo, hablar contigo.
Suelta el libro.
Quita el libro a la Inocencia y escribe mirando al Judaísmo
INOCENCIA
Ya le suelto,
por ver la epístola que
Pablo escribe a los hebreos.
PABLO
Mil veces antiguamente
y de mil modos diversos
a nuestros padres habló
Dios por los profetas nuestros,
pero nuevamente hoy
no nos habla en boca dellos,
porque más claro se explica
en boca de su Hijo mesmo.
El cual, como es esplendor
de su gloria y es concepto
de su substancia, ha enviado
su virtud toda en el Verbo.
Si a los ángeles creímos
antes de ahora siendo menos,
al Hijo de Dios creamos.
Solo él por siglos eternos
es Dios y tener no pueden
sus años fallecimiento.
JUDAÍSMO
¿Eso me escribes a mí?
PABLO
Y a los romanos y efesos.
JUDAÍSMO
Primero muerto a mis manos
te verás.
PABLO
Pasaré huyendo
deste lado, en que ya dije
la Epístola, al Evangelio.
Pasa al otro lado
IGLESIA
Esto es pasarse la escrita
a la ley de gracia.
JUDAÍSMO
Y eso,
¿qué texto me lo asegura
de la Escritura?
Toma San Juan el libro y lee
JUAN
Este texto;
dame, Pablo, el libro. Atiende:
en el principio era el Verbo,
el Verbo estaba tan uno
en Dios que Dios era el mesmo
Verbo. Esto era en el principio,
que todo por él fue hecho
y sin él no fue hecho nada.
Cuanto hizo en un momento
fue vida y luz de las gentes;
la luz luce en sombras, pero
las sombras ni las tinieblas
esta luz no comprendieron.
Antes de ahora fue enviado
a alumbrar el universo
un hombre, de quien el nombre
era Juan, como Lucero.
Señala al Baptista
Este vino en testimonio
de la luz y para efecto
de que todos la creyesen;
por él no era luz, el mesmo
testimonio de luz sí,
y de luz cuyos reflejos
iluminan los vivientes.
En el mundo estaba, habiendo
hecho al mundo, pero el mundo
no le conoció y viniendo
a lo que crió sus propios
mismos le desconocieron.
Y así, a los que le adoraron
y su doctrina admitieron
les dio potestad de hacerse
regenerados de nuevo
por la gracia hijos de Dios.
Y porque su fe creyeron,
nacieron segunda vez,
no del natural deseo
y voluntad de la carne,
que de Dios mismo nacieron.
Y subiendo el hombre a Dios,
bajó a hacerse carne el Verbo,
Hinca la rodilla
que habitando entre nosotros
como de gloria heredero
del Padre, su gloria vimos
de gracia y de verdad lleno.
JUDAÍSMO
Aunque tú como escribano
legal de ese bando ciego
me lo des por testimonio,
no lo creo, no lo creo.
EMANUEL
Ya que en esta competencia
la confesión dijo Pedro
y atrición y contrición
cifró en su arrepentimiento,
la epístola dijo Pablo
y escribiendo a los hebreos,
el libro ha pasado donde
Juan ha dicho el Evangelio,
a mí proseguir me toca
el sacrificio. Y supuesto
que el principal punto es
cerca de los sacramentos
para el mayor os convido:
conmigo venid aquellos
que seguirme queráis.
TODOS
Todos
tus pisadas seguiremos.
JUDAÍSMO
Yo, que no te he de seguir
(por ahora, por lo menos)
y que desta oposición
no aguardo a ganar el premio
para que veas cuán poco
he de sentir el desprecio,
la silla en que has de asentarte
darte de mi mano quiero.
Dale una cruz
Toma, toma, que ésta es
la cátedra que yo pierdo
y tú ganas.
Al tomar la cruz Emanuel, suena ruido como truenos y terremoto
EMANUEL
De tu mano
la recibo muy contento.
JUDAÍSMO
Yo no, pues ya mueven guerra
contra mí los elementos,
amotinada la inmensa
fábrica del universo.
BAPTISTA
¡Qué maravilla!
PEDRO
¡Qué asombro!
ANDRÉS
¡Qué prodigio!
DIEGO
¡Qué portento!
IGLESIA
En tanto que yo consulto
al compás de tanto estruendo
para ocupar los lugares
conmigo los votos, quiero
ir cantando en tu alabanza
por si así aplacan los cielos
las cóleras de sus rayos,
himnos, canciones y versos.
BAPTISTA
Mi voz será la primera.
TODOS
Y todos te ayudaremos.
INOCENCIA
Pues de tres lugares vaya
este cántico compuesto.
Hincándose de rodillas canta mientras Emanuel con la cruz pasa por medio triunfando
BAPTISTA
Omnes Prophetas et lex, usque…
MÚSICA
…ad Ioannem phophetaverunt.
SINAGOGA
Eso dijiste a las sombras,
agora en su cumplimiento
¿qué dirás?
BAPTISTA
Ecce Agnus Dei.
JUDAÍSMO
Y después que con el dedo
le enseñas, ¿qué hay qué decir?
BAPTISTA
Tantum ergo Sacramentum.
Vanse
SINAGOGA
¿Esto sufres? ¡Ah cobarde,
infame, abatido pueblo!
Aun sin mí te has de quedar
que, ofendida del desprecio
con que has quedado vencido,
confuso, turbado y ciego,
he de dejarte sin aras,
sin altares y sin templos.
Prófugo y vago has de andar
siempre en el mundo, extranjero
sin casa ni domicilio
por las ajenas huyendo.
Vase. Vuelve la tempestad
JUDAÍSMO
Sinagoga, escucha, espera,
oye, aguarda. Mas… ¿qué es esto?
Sin Sinagoga el pueblo perseguido,
sin ley el pueblo en sangre salpicado,
yo, con ser yo, me siento confundido
de que tú, con ser tú, me hayas dejado;
y más agora que de horror vestido
el sol se mira en nubes rebozado,
con tan mortal, tan gran melancolía,
que no parece que nos trae el día.
Fuente que a las orillas del mar nace,
flor que a las puertas del abril fallece,
llama que al encenderse se deshace,
hoy la temprana edad del sol parece,
pues al primero paso en sombras yace,
pues al primero albor se desvanece,
andando cielo y tierra todo junto
como casa de príncipe difunto.
Bandolera del sol ha parecido
la noche que a matarle estaba al paso;
y es verdad que en su púrpura teñido
le deja, ¡triste horror!, ¡triste fracaso!,
la faz sangrienta, el corazón herido.
¿Quién sabrá si es oriente o si es ocaso
aquel porque mezclándose a porfia
en cifra el sol hoy nos ha escrito el día?
Cobarde el mar, las verdinegras plumas
que le rizan fingiendo hermosos mayos
asimismo abrevió porque entre sumas
angustias teme y pálidos desmayos
que han de ser monumento las espumas
que la cólera apaguen de los rayos,
y está esperando su nevado hielo
a si se cae o no se cae el cielo.
Las chirimías
Y más agora que al son
de sonoros instrumentos
que han sucedido en el aire
a relámpagos y truenos
veo mi competidor
sentado en el alto asiento
que yo por baldón le di,
donde triunfando y venciendo
nubes de carmín y rosa
le enseñan a todo el gremio
de su bando que cantando
le dan el víctor a tiempo
que la Iglesia, ya su esposa,
el cántico repitiendo
de la oposición publica
a quien se han de dar los premios.
Ábrese una nube y vese Emanuel, sentado en un trono con la cruz a las espaldas
MÚSICA
Venid, mortales, venid,
venid, pero no a oponeros,
sino a ver en la ley de la gracia
a quien da la Iglesia laureles y premios.
Ábrese otra nube y aparece la Iglesia sentada en una mesa donde está un cordero que, a su tiempo, como dicen los versos, se convierte en hostia y cáliz, y todos salen al tablado con la Música
INOCENCIA
Peregrino, peregrino,
el claustro de tu colegio
la doctoral de las leyes
rinde a tus merecimientos,
y aceptando la de gracia
te adora en aquese asiento.
EMANUEL
Triunfante en él hago trono,
Judaísmo, del desprecio.
IGLESIA
La de penitencia da
al arrepentido Pedro
porque él de la penitencia
ejercerá el ministerio
con futura sucesión
de la silla en que te veo.
La doctoral le da a Pablo,
a quien gentílico el pueblo
deba la predicación.
PEDRO
Ufano estoy.
PABLO
Yo contento.
IGLESIA
Y porque desta vacante
ninguno quede sin puesto,
el Evangelista Juan
de Patmos tendrá el gobierno,
donde águila remontada
escriba arcanos misterios
dándole la teología
la cátedra de su imperio.
El Baptista, del Jordán
sirena y cisne en un tiempo,
dará admiración cantando
en sus últimos acentos.
La grande Jerusalén
será prebenda de Diego,
hasta que España le tenga
en sagrado monumento.
Y como fueren llegando
unos a otros sucediendo
será el ámbito del mundo
república de mi gremio.
Y para que tan festivo
día tenga el cumplimiento
de alegría que merece,
yo a todos convido, pero
al pan que tú has convertido,
siendo antes legal cordero,
en sacrificio inefable
de tan alto Sacramento.
INOCENCIA
Suenen mil veces las voces
para que acabe con esto
La vacante general
todos a un tiempo diciendo:
MÚSICA Y TODOS
Venid, mortales, venid,
venid, venid, no a oponeros,
sino a ver en la ley de la gracia,
a quien da la Iglesia laureles y premios.
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